Compartir Navegación de entradas AnteriorMateo 22, 34-40 l AmarásSiguienteMateo 23, 23-26: No a la hipocresía Deja un comentarioCancelarTu dirección email no será publicada. Los campos requeridos están marcados * Guarda mi nombre, correo electrónico y web en este navegador para la próxima vez que comente. El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página. Entradas relacionadasRead moreUnidos edificando el Cuerpo de CristoRead moreLa alegria la plenificamos en CristoRead moreEl mesías ha nacido para salvar al mundoRead more¡Semana para construir la Casa de Señor!