Un café es una buena excusa para tener una charla -conversación- ya sea en un buen momento o no tan bueno. Se puede tener cualquier tipo de conversaciones, de trabajo, fútbol, noticias, de aventuras, de todo tipo. Para muchos el café ya se ha hecho parte de su día.

No sé cuántos cafés te has sentado a tomarte con familiares, amigos, compañeros, conocidos e incluso solo, pueda que sean muchos, pero de seguro recuerdas unos cuantos. Hablaba con un amigo mientras tomábamos un buen café, ‘que hay dos tipos de café, unos que duran 20 minutos y otros que duran toda la vida’. Creo que hemos experimentado los dos, pues hay conversaciones aburridas, y que se olvidan al momento, otros que los recuerdas todo el tiempo, porque la persona es especial o porque se tuvo una buena conversación.

Sería bueno que un café sea aquella buena excusa para hablar de lo que pasa en nuestra vida, sería bueno que podamos desahogarnos con aquella persona en la que confiamos, que un café sea la excusa para perdonar y pedir perdón. Se puede sacar provecho de una simple taza de café, se puede convertir un mal momento en uno que marque nuestra vida, en uno que nos haga feliz y estar en paz, que no sea algo pasajero.

El tiempo no importar en aquel momento de estar compartiendo con aquella persona especial. Estoy seguro que te vas a tomar un café con aquella persona que conoces y por la cual sientes cariño. Por ello, el tiempo no importa, pasa desapercibido porque estás emocionado y pasando un buen momento, compartes y disfrutas de todo lo que hablas y escuchas.

Ahora quisiera preguntarte ¿A cuántos cafés has invitado a Jesús? Claramente no es una obligación, eres libre de hacerlo, pero el punto es, cuestionarte si en medio de esas tazas hay un momento de compartir con aquel que ha dado su vida por Ti, te aseguro que con Jesús también puedes tener las mejores charlas, conocerlo, hacerle preguntas, puedes desahogarte, contarle todas aquellas cosas que sientes, además que conoce tu interior y sabe comprender tu realidad.

Con Jesús sé que un café puede durar toda la vida, estoy seguro que con Él no pierdes el tiempo, y lo mejor de todo es que está disponible para tomarse un café ya sea en la mañana, en la tarde o en la noche, no hay hora exacta, sino el mejor momento para disfrutarlo con Él. Esta charla o compartir lo podemos llamar ‘Oración’ un encuentro con aquel que nos ama, un café es la mejor excusa para entrar en ese diálogo de intimidad con Jesús, así que te animo a tener un buen momento, un buen café con Jesús de Nazaret. ‘un café para toda vida..’