Lo llamaban también Leví y era hijo de Alfeo.Era recaudador de impuestos, un cargo muy odiado por los judíos, ya que los impuestos se recolectaban para otra nación. Las personas que tenían este cargo o eran publicanos se enriquecían fácilmente. Tal vez a Mateo le atraía la idea de hacerse rico, pero cuando conoció a Jesús dejo de lado su ambición por el dinero y se dedicó totalmente a buscar la salvación de las almas y el Reino de Dios.

Mateo trabajaba en Cafarnaum y allí Jesús pasaba muchos días y hacía muchos milagros maravillosos. En varias ocasiones Mateo había escuchado hablar de Él, le impresionaba su forma de ser y hablar. Un día estando en su oficina de cobranzas, pensando en lo que debía hace a futuro, vio en frente de él a Jesús quien le dijo “Ven y sígueme”.

Mateo aceptó sin dudar la invitación de Jesús, renunció a las cobranzas y se fue tras Jesús, a ganar almas para Dios. San Jerónimo dice que la llamada de Jesús a Mateo es una lección para que todos los pecadores del mundo sepan que, sea cual fuere la vida que han llevado hasta el momento, en cualquier día y en cualquier hora pueden dedicarse a servir a Cristo, y El los acepta con gusto.

Desde entonces Mateo va siempre al lado de Jesús. Presencia sus milagros, escucha sus sabios sermones, le colabora predicando y catequizando por los pueblos y organizando las multitudes cuando siguen ansiosas de oír al gran profeta de Nazaret. Jesús lo nombra como uno de sus 12 preferidos, a los cuales llamó apóstoles y en Pentecostés recibió el Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego. Los judíos lo azotaron 39 azotes veces por predicar que Jesús sí había resucitado  y cuando estalló la terrible persecución contra los cristianos en Jerusalén, Mateo se fue al extranjero a evangelizar, dicen que predicó en Etiopía y que allá murió martirizado.

 

En todo el mundo es conocido este santo por el libro que escribió "El evangelio según San Mateo". Este corto escrito de sólo 28 capítulos y 50 páginas, ha sido la delicia de predicadores y catequistas durante 20 siglos en todos los continentes. San Mateo en su evangelio tiene sermones muy famosos de Jesús, como por El Sermón de la Montaña, el sermón de las Parábolas, y el que les dijo a sus apóstoles cuando los iba mandar a su primera predicación. Narra milagros muy interesantes y describe la Pasión y Muerte de Jesús. Termina contando su resurrección gloriosa.