En un mensaje el Santo Padre ha hablado sobre la música en la liturgia y advierte a los músicos y párrocos que se debe evitar la: “mediocridad, superficialidad y banalidad”, ya que estas características están dañando la música litúrgica.

El Papa pide una mejor formación y una “renovación en la calidad de la música que ayude a los fieles”, para que la misma apunte a propiciar un mejor acercamiento a Dios.

Es de vital importancia que, “la música y el canto litúrgico sean plenamente ‘inculturados’ en los lenguajes artísticos y musicales de la actualidad”, sostuvo el Papa y afirmó para que “sepan encarnar y traducir la Palabra de Dios en cantos, sonidos, armonías que hagan vibrar el corazón de nuestros contemporáneos, creando también un oportuno clima emotivo que disponga a la fe y ayude a la acogida y la plena participación en el misterio que se celebra”.