Con gran alegría celebramos la fiesta de san Juan Eudes, canonizado en el año 1925, junto a otro santo bastante querido por el pueblo de Dios: san Juan María Vianney.

San Juan Eudes fue catalogado por los Papas de la Iglesia Católica, durante el proceso de beatificación y de canonización, como el “Padre, Doctor y Apóstol del Culto Litúrgico a los Sagrados Corazones de Jesús y María.

¿En qué consiste este título?

Padre, porque con san Juan Eudes se evidencio más notablemente un proceso de devoción al Corazón de Jesús y María que, según su experiencia, no forman sino un solo Corazón, pues Jesús es el Corazón de María y María es el Corazón de Jesús. En otras palabras, este sacerdote francés asegura que “quien ve a Jesús ve a María y quien ve a María ve a Jesús”. Por tanto, si nosotros somos cristianos auténticos, no debemos separar lo que Dios ha unido de una manera tan admirable. Grandes textos teológicos, textos litúrgicos y oficios, acompañaron esta devoción, a tal punto que fue prácticamente el que instituyó este culto, por eso es el Padre de él.

Doctor, porque desarrolló toda una teología del amor en torno a la devoción. Es de admirar que, por ejemplo, su libro más extenso se trate sobre el Corazón de María, que a la vez contiene un precioso capítulo dedicado al Corazón de Jesús. Lamentablemente se perdió todo un libro sobre el Corazón Admirable de Jesús, donde probablemente desarrollaba más de su doctrina. ¡Pero no es de lamentar del todo! El material que tenemos nos da para asegurar que el Corazón de Jesús es un “Gran Corazón” que contiene el Corazón de su Padre, el del Espíritu Santo, el de su santa Madre, los Ángeles, los santos, y en el cual estamos también nosotros insertados. ¡Qué bello es esto: descubrir que hemos salido del Corazón de Dios y que a él regresamos!

Apóstol, porque difundió esta devoción durante toda su vida, especialmente a través de las misiones. San Juan Eudes fundó en el año 1648 una cofradía denominada Sociedad del Corazón de la Madre Admirable, lo cual da a conocer la importancia del tema durante toda su existencia. ¡Era un enamorado del Corazón de Jesús y María!

¿Qué nos puede aportar san Juan Eudes a nuestra vida de fe?

Especialmente este amor profundo a Jesús y a María, unidos en un solo Corazón. Hay una oración que les recomiendo realizar para profundizar en este amor a Jesús, gracias a san Juan Eudes:

¡Alégrate! Corazón santo,
¡Alégrate! Corazón manso,
¡Alégrate! Corazón humilde.
¡Alégrate! Corazón puro,
¡Alégrate! Corazón ferviente,
¡Alégrate! Corazón sabio.
¡Alégrate! Corazón paciente,
¡Alégrate! Corazón obediente,
¡Alégrate! Corazón solícito,
¡Alégrate! Corazón fiel,
¡Alégrate! Corazón fuente de toda felicidad.
¡Alégrate! Corazón misericordioso,
¡Alégrate! Corazón lleno de amor de Jesús y de María.

Te adoramos,
Te alabamos,
Te glorificamos,
Te damos gracias.
Te amamos con todo nuestro corazón,
Con toda nuestra alma,
Con todas nuestras fuerzas.

Te ofrecemos nuestro corazón,
Te lo entregamos,
Te lo consagramos,
Te lo inmolamos.

Acéptalo y poséelo plenamente;
Purifícalo, ilumínalo y santifícalo,
Para que en él vivas y reines,
Ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
Amén.

Que la figura de san Juan Eudes y el tesoro valiosísimo de su espiritualidad nos hagan mejores cristianos, viviendo la vida de Jesucristo en la nuestra.