Unos de los grandes deseos de la cuaresma es la preparación a la Semana Santa. La cual nos lleva a prepararnos desde distintas perspectivas y facetas propias. La más común es preparar el corazón para recibir a Jesús. Pero ¿Cómo se prepara el corazón?.

Responder esta pregunta no es fácil teniendo en cuenta que nuestra humanidad nos golpea en muchos momentos de la vida, y es muy difícil alejar nuestras emociones o sentimientos de situaciones del diario vivir. Y con esto me dirijo a aquellos que no han podido perdonar, los que cargan con rabias, resentimientos, que llenan el corazón haciéndolo más pesado. Lo cual debe ayudarnos a pensar que tanto bien nos hacen. Muchos se mantienen lejanos o tal vez no les importa, pero sabemos que en algún momento estalla en nosotros lo que tenemos guardado y se cumplirá finalmente la frase: “Lo que abunda en el corazón, habla la boca”.

Para tratar de vivir a la manera de Jesús, es necesario preparar el corazón que podría decirse que es la manera de abrir nuestra alma a Jesús, dejar que Él haga su obra en nuestra vida. Quisiera guiarte en este preciso momento para que juntos encontremos cómo preparar el corazón y tener la certeza de que podemos ser mejores. Lo primero que nos llevará a ese encuentro será el reconocimiento de dejar aquello que nos hace daño. No podemos dejar que esas mismas cosas nos sigan esclavizando. Segundo, un cambio de mente y de actitud. Es necesario tener la certeza de los que nos hace daño, pero es vital hacer un cambio rotundo y radical. Nuestras palabras deben ir acompañadas del hacer. Tercero, vivir una vida espiritual, lo cual no significa rezar rosario ni visitar todas las parroquias de rodilla. No, no es eso. Es mirar con la ayuda de la palabra de Dios como se puede vivir nuestro diario llevando a Jesús en nuestro corazón sin extremos solo con la convicción de que Dios es amor.

Deseo que tu vida hoy sea de Bendición.