Debemos cambiar la religiosidad de las ganancias por la proclamación: “Jesús es el Señor”.

El Papa Francisco, en la Residencia de Santa Marta el día de hoy martes 23 de mayo hizo la invitación de cambiar un estilo de vida tibio, por el gozoso anuncio de Jesús, que causó la persecución de muchos cristianos a lo largo de la historia, pero que hicieron fuerte a nuestra iglesia.

Santo Padre nos recuerda la incursión de Pablo y Silas en Filipo, que fue una ciudad muy adversa a la aceptación del mensaje del evangelio, se decía en estas experiencias que “pero todo quedaba tranquilo y no había conversiones”.

Quienes dicen la verdad son perseguidos, para asumir la historia de salvación debes proclamar la verdad, es lo que les pasó a los profetas que denunciaban la adoración de los ídolos y eso le incomodaba a los poderosos y genera persecución.

La tierra está llena de mujeres y hombres consagrados que viven el evangelio y no son ideólogos, esto significa que siguen a Jesús y lo ven en el servicio a los hermanos y no a una ideología, estos buenos hombres y mujeres son perseguidos incluso dentro de la iglesia.

El Papa denuncia: “El mal espíritu entra siempre por los bolsillos. Cuando la Iglesia es tibia, tranquila, bien organizada, no hay problemas, miren dónde están los negocios”, dijo el Papa. Pero además del dinero, hay otra palabra en la cual el Papa se detiene: ‘alegría’.

El culto al dinero es diametralmente opuesto al mensaje de Jesús y la vida libre de esa ideología es a su vez diametralmente opuesta a la propuesta del mundo y eso causa persecusión en el mundo es por esto que como dice el Papa: “una Iglesia sin mártires, crea desconfianza; una Iglesia que no arriesga, crea desconfianza; una Iglesia que tiene miedo de anunciar a Jesucristo y echar a los demonios, a los ídolos, al otro señor que es el dinero no es la iglesia de Jesús”.