Al finalizar la catequesis de la audiencia general de este miércoles 16 de mayo, el Papa Francisco pronunció un mensaje en el que manifestó: “estoy muy preocupado y dolido por el empeoramiento de las tensiones en Tierra Santa y en Oriente Medio, y por la espiral de violencia que nos aleja cada vez más del camino de la paz, del diálogo y de las negociaciones”.

Y añadió: “Expreso mi gran dolor por los muertos y por los heridos, y permanezco cercano con la oración y el afecto a todos aquellos que sufren. Repito que el uso de la violencia jamás llevará a la paz. La guerra llama a la guerra, la violencia llama a la violencia”.

También Invitó a todas las partes involucradas y a la comunidad internacional a renovar su compromiso para que prevalezcan el diálogo, la justicia y la paz.

Después rezó un Ave María, y al finalizar este dijo: “Dios tenga piedad de nosotros”.