Tal vez el día esté cargado de muchos detalles en pro del retiro que pronto se avecina. La semana y los días han sido de muchos vaivenes pero estamos vivos con las ganas de seguir sonriendo. Solo espero que el objetivo se cumpla en su totalidad y que al final puedas suspirar de satisfacción. La intención de este fragmento es saludarte de las pocas maneras que sé y desearte un día cargado de la bendición de Dios donde descubras la esencia de la naturaleza en cada atardecer, en las pequeñas siluetas de la aurora y en cada golpe de vista que te acerca a la humanidad…

Afortunada estas letras que han podido verte antes que yo y esta hoja que conoce la palma de tu mano. ¡Que dicha tienen!

Posdata: Espero esta carta no se deprecie con el tiempo y este detalle se convierta en un activo fijo de tus cosas agradables. Discúlpame si el silencio por parte mía ha tocado la puerta, de verdad, con el tiempo no he hecho las paces. Pero te pienso aunque no te vea.