Finalizando la Misa de clausura de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Panamá 2019, el Papa Francisco elevó una oración por todos los jóvenes que peregrinaron. A los pies de la imagen de Santa María la Antigua en el altar del Campo San Juan Pablo II el Pontífice oró así:

«Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra
confío a tu Inmaculado Corazón, a los jóvenes de todo el mundo
que impulsados por el Espíritu Santo quieran ser como tú
alabanza de la Santísima Trinidad hoy y siempre.

Humilde sierva del Señor, tú que conoces los retos diarios de tus hijos
las asechanzas del mundo y las seducciones del pecado
sé su celestial intercesora
para que puedan derrotar al maligno con la firmeza de la fe.

Bienaventurada Virgen María, tus hijos congregados aquí
provenientes de todas partes del mundo
quieren ser fieles a tus enseñanzas
vivir el misterio de la Eucaristía
y orar a Dios Padre meditando la vida de tu Hijo con el Rosario.

Ilumina su camino para responder con generosidad
la vocación que Él les inspire y alcanzar así la vida eterna.

Al finalizar esta Jornada Mundial,
imploro tu protección sobre todos ellos y sobre todos nosotros,
para que todos ellos y nosotros los grandes
podamos ser auténticos discípulos y misioneros
de modo que el Reino de justicia y de paz
que tu Hijo inauguró con su primera venida
se expanda por toda la tierra.

Amén».