La oración después de haber comulgado es uno de los momentos más sublimes que existen, ya que nos hacemos uno con Jesús, por eso luego de hacerlo y los que no puedan hacerlo, deben comulgar espiritualmente, entrando en sintonía con Dios, una clave que nos ayudará que este momento de intimidad sea eficaz, es invocar la presencia del Espíritu Santo para nos ayude a entrar en comunión profunda con Jesús que está ahí presente.