Partiendo del texto bíblico que encontramos en el capítulo 1 del evangelio de San Lucas, en los versículos 39 al 56, donde se narra la visita de María Santísima a Santa Isabel, la alabanza del Magníficat, donde ella expresa todo el reconocimiento a Dios por su obrar en la historia del pueblo de Israel y en ella, que es considerada una mujer supremamente bendecida, a pesar de que algunos puedan intentar decir cosas en su contra.