Hoy celebramos el día del profesor, de estas personas con el carisma de la docencia que a través de sus palabras, de su gran corazón y sus actos construyen futuro. Hoy felicitamos a todos esos maestros que se esfuerzan a diario por aportar positivamente a sus alumnos. Soñamos con maestros a ejemplo de Jesús, pacientes, amorosos y cuidadosos con sus palabras pero sobre todo con su ejemplo.

Es un trabajo arduo, pero con unos frutos muy palpables que recompensan su labor, en muchas ocasiones involucra sacrificios, pero ver los niños, jóvenes y adultos que aprovechan todo lo aprendido y lo replican en su vida aportando a un mundo mejor, es la mejor de las recompensas.

Hoy les agradecemos porque gracias a ustedes hoy nosotros escribimos, otros cantan, bailan, ejercen múltiples profesiones, llenan de alegría y esperanza otras vidas. Gracias por su paciencia, por su dedicación, por el amor a su vocación.

Oramos también por ustedes para que Dios los siga guiando, para que encuentren diariamente la motivación para llegar con una sonrisa a sus trabajos, para buscar a diario ser maestros a ejemplo del mejor, bendecimos sus vidas y sus corazones para que sea el Espíritu Santo quien constantemente les muestre el camino y los llene de muchos momentos de felicidad.

Gracias por su servicio, por ese corazón tan grande, capaz de sacrificar por sus alumnos, gracias por cuidar nuestros hijos, por compartirles ese conocimiento, gracias por cada palabra amorosa y cada sonrisa.

Dios los acompañe hoy y siempre en su caminar.

Felicidades