El Papa Francisco en el tiempo que lleva en el pontificado habla y asegura que el diablo existe y ha advertido a los fieles católicos que el enemigo siempre está asechando y esperando el momento más débil de cada persona para tomar poder y expandir la maldad.

A continuación contaremos varios momentos donde el pontífice se ha referido sobre la maldad, la existencia, las acciones del maligno:

El diablo no es un mito y debemos combatirlo, el 30 de octubre de 2014, en la capilla de la casa de Santa Marta el Santo Padre dijo “a esta generación y a muchas otras se les ha hecho creer que el diablo era un mito, una figura, una idea, la idea del mal ¡pero el diablo existe y nosotros debemos combatir contra él! ¡Lo dice San Pablo, no lo digo yo! ¡Lo dice la Palabra de Dios!”. “El diablo es mentiroso, es el padre de los mentirosos, el padre de la mentira”. La mejor manera de combatir el mal es creciendo la llama del amor, respeto, paz, buenas acciones y alabando al Señor por medio de nuestras oraciones.

El papa Francisco explicó que la táctica que utiliza el demonio para atrapar y tentar al hombre es a través de las debilidades y así como “tentó a Jesús tantas veces, y Jesús sintió en su vida las tentaciones” fácilmente la podemos tener nosotros, por eso es importante estar en intimidad con Dios para tener la fuerza divina y vencer cualquier engaño, propuesta o tentación maligna; porque el espíritu del mal no quiere que estemos en Santidad, no acepta que seamos hijos de Dios, ni discípulos de Jesús.

También, el 9 de septiembre de 2016, el pontífice en un discurso con más de 100 obispos hizo referencia “el diablo tiene dos armas para destruir la iglesia”, una de ellas es la división y la otra el dinero. Cuando las personas se dividen es más fácil que el enemigo pueda atacar, se crean las dudas, el rencor, el odio y los malos pensamientos y esas acciones hace crecer al espíritu del mal. En cambio, si hay unión lo que se va incrementar es la luz, el amor y las fuerzas para luchar contra el mal. El dinero, es un material necesario para la vida, es una regla de supervivencia en donde en muchas ocasiones es escaso y se convierte en una debilidad para la sociedad.

En conclusión, el mal existe y hay que luchar para vencerlo por medio con la ayuda de Dios y por medio de nuestras acciones. Te invitamos a la reflexión, a que compartas un tiempo contigo mismo, organices tu vida, que si tienes un dolor busques de Dios y enfrentes la situación. Hay que perdonar, hay que sanar y sobre todo hay que desear el bien.