Llega la “semana mayor” y el “mundo creyente” se dispone a vivir intensamente estos días que marcan el final de la Cuaresma, una época que invita al ser humano a preparar su corazón para la gran fiesta de la Pascua, moldeando su rumbo de vida con la mirada puesta en los últimos días de Jesucristo, su pasión, muerte y resurrección.

Aunque la Iglesia, siendo una sola en el mundo, desarrolla las celebraciones eucarísticas ajustadas a la liturgia que corresponde a cada día, cada país e inclusive cada ciudad vincula sus tradiciones particulares a la vivencia de la Semana Santa.

La gran parte del pueblo colombiano que vive la Semana Santa cumple con los preceptos de la Iglesia Católica, como por ejemplo evitar consumir carne de res y de cerdo los viernes de la época de cuaresma, comprendida entre el Miércoles de Ceniza y el Domingo de Resurrección. En la semana mayor, las vigilias (no comer carne) se realizan el Viernes Santo, en nombre de Jesucristo, y el Sábado Santo, en nombre de la Virgen María.

Algunas tradiciones que se han ido perdiendo con el tiempo por ejemplo destacan que el Viernes Santo, los padres y abuelos daban azotes a sus hijos y nietos en nombre del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, como una forma de ayudar a Jesús en la cruz. Las familias tenían la costumbre de ayunar durante las 24 horas del Viernes Santo; solo los niños podían comer un poco de pan y agua. Se decía que durante Jueves y Viernes Santos nadie se podía bañar, pues al hacerlo, caían en pecado y el castigo sería volverse un pescado. Por último, se dice que todo acto sexual practicado en Semana Santa es una expresión mundana, y que quienes lo practiquen, como castigo, se quedarán pegados hasta el inicio de la siguiente cuaresma.

Para contrarrestar esto, los planes de los fieles creyentes, católicos o cristianos, durante la Semana Santa, son acudir a las misas, procesiones y demás congregaciones litúrgicas en diferentes parroquias.

Pasamos la frontera hacia Venezuela, donde la mayoría de sus habitantes son católicos o practican la fe cristiana, por lo que están conscientes de lo que significa la Semana Santa. La devoción al Nazareno de San Pablo en Caracas es una de las tradiciones más arraigadas, nació de una epidemia de gripe que no se le encontraba cura, por lo que se le atribuye al Nazareno la sanación de gran parte de la población. Es la tradición católica de acompañar los Miércoles Santo la procesión la imagen de Jesucristo cargando la cruz, lo cual representa para los feligreses un símbolo de fe, esperanza.

Se despide la Semana Santa y se le da la bienvenida a la Pascua con la quema de Judas, la cual se realiza el domingo de resurrección y a través de esta, la comunidad expresa su queja. La razón principal es recordar la traición de Judas a Cristo. Se hace el muñeco de cuerpo entero, se rellena con material que, por lo general, aportan y colocan los integrantes de la comunidad que lo crean y se prende fuego.

En España, los días santos se viven con procesiones multitudinarias en las calles organizadas por distintas comunidades con coreografías particulares las cuales acompañan diversas imágenes religiosas que son cargadas en hombros de la feligresía. Estas procesiones suelen estar acompañadas por muchos feligreses ataviados de trajes morados, color característico de estos días de penitencia.

La celebración de la Semana Santa en Nicaragua es una de las más importantes festividades en esa nación de tradición católica. La conquista española difundió el cristianismo de mano de los misioneros franciscanos y dominicos que se impuso sobre las religiones indígenas aunque el sincretismo religioso de América marcó profundamente las costumbres del pueblo nicaragüense.

Si bien la Semana Santa se celebra en muchas ciudades destacan las festividades de Granada y León, capitales turísticas destacadas por su arquitectura colonial, gran cantidad de Iglesias de estilo neoclásico y barroco y un rico patrimonio de imágenes sacras.

En Perú las celebraciones iniciales giran en torno al Señor de la Agonía, la Virgen Dolorosa, la Verónica y San Juan. El Lunes sale en procesión el Señor del huerto, el martes el Señor de la Sentencia, miércoles se representa el encuentro entre Cristo, su madre y María Magdalena y el jueves se visitan las iglesias. El viernes Santo la procesión del santo Selpulcro y el sábado de gloria, es la pascua y se celebra la festividad en todo su esplendor. La feria llega a su máximo en el Cerrito de Acuchimay.

Pudiera decirse que el Domingo de Resurrección se vive la procesión más importante. Llevan al Cristo en andas, iluminado por velas y se quema la retama. Mientras la gente baila y canta alrededor en la plaza. Además uno de los platos más celebrados es la patasca o patashca acompañado de unas chaplas.

En México preparan la representación de la obra La Pasión de Cristo en Iztapalapa. Esta obra, que se celebra desde el siglo XIX, reúne a miles de actores y atrae a decenas de miles de espectadores.

En Ecuador, cientos de habitantes de la península de Santa Elena acompañarán la imagen de Jesucristo en una procesión hasta el mar, donde se celebra el Lavado de la Santa Cruz.

La tradición salvadoreña envuelve a los “Talgucines”, son parte de una antigua tradición de Semana Santa en Texistepeque, El Salvador. Durante los festejos, los “Talgucines” arremeten contra los fieles católicos para limpiar sus pecados, sin embargo además de los diablos enmascarados, en las celebraciones también participan personas disfrazadas de sacerdotes.

Brasil pudiera decirse que tiene el festejo de mayor asistencia de personas; la escenificación de la pasión en la ciudad de Nueva Jerusalén, estado de Pernambuco. Nueva Jerusalén es una población en la que ha sido construido un gigantesco escenario.