Durante estos días de política en nuestro país, contamos con unos candidatos que aspiran a llegar a la presidencia. Para ello, deben hacer campaña y recorrer diferentes lugares de nuestro territorio, exponiendo sus propuestas, a la vez que, buscan la adhesión de las personas que como sujeto político eligen democráticamente a su representante por medio de las votaciones.

Todo este asunto de política se ha ido tornado violento en nuestra sociedad, lo cual se evidencia tanto en las redes sociales como en las conversaciones en diferentes lugares: el ataque constante de unos a otros, las ofensas que se hacen con vídeos, memes, comentarios, son síntomas de un país que se deja fácilmente dividir y que presenta bajos niveles de tolerancia.

Lo cual no quiere decir que no se haga campaña, o que no se tenga preferencia por un candidato, sino que convivimos en un mismo lugar y, no por ello, se debe estar en constante discusión. Esa no es la solución a los problemas que afronta Colombia. La solución es llegar a entender que somos parte de un país que necesita de nosotros y también que todos unidos nos propongamos hacer cumplir las propuestas del candidato que llegue a la presidencia, en beneficio de todos y, que así nuestra sociedad con aquellas ideas se beneficie.

La política en sí misma no es el problema, sino la forma en la que se encarna cotidianamente esta dimensión política. Así, por ejemplo, cuando se entra en controversia porque no estamos de acuerdo con las ideas, color y partido de los demás. Pero todo esto debe superarse, pues no se puede trasladar la violencia al ámbito de las palabras, de las opiniones, y de las críticas. Es hora que seamos capaces de reconciliarnos con nuestras diferencias y de unirnos para que este país tenga un cambio significativo tanto para el presente como para el futuro de las próximas generaciones.

Pidamos a Dios que quien sea electa a la presidencia, sea capaz de dirigir el país y de llevar a cabo sus propuestas para el beneficio de todos los colombianos. A la vez, los invitamos a trabajar por Colombia, que podamos dar la mano a quien lo necesita, y ser responsable para construir una mejor sociedad.