Desde hace varios años se realiza la Jornada Mundial de la Juventud. Este año le correspondió a Panamá organizar este evento religioso y cultural. En la homilía de la misa de bienvenida a los peregrinos, monseñor José Domingo Ulloa, arzobispo de Panamá declaró:

“Sabemos que ustedes no se dejan impresionar fácilmente. No funcionan las frases hechas, los discursos teatrales o los slogans diseñados para afiebrar sus emociones. Sabemos que al igual que en los tiempos de Jesús, los jóvenes buscan testigos, referentes llenos de contenido y experiencia; con camino recorrido a pie, con kilometraje, y no un Dios aprendido e intelectualizado; ustedes buscan de quien les muestre con su vida a Dios, y no quien les hable de Él”

Como se evidencia, monseñor Ulloa invita a la reflexión por parte de la Iglesia sobre los nuevos escenarios y las nuevas búsquedas de los jóvenes que la constituyen. En efecto, ya no se trata de demostrar a Dios sino de mostrarlo con un estilo de vida totalmente impregnado de su presencia.

Este escenario de reflexión se une a los distintos momentos en que la Jornada Mundial de la Juventud ha querido comprenderse en su esencia profunda y no simplemente como un espectáculo turístico oportuno para conocer y pasear. Aunque podrían darse estas oportunidades, hay que ir a lo esencial: un encuentro personal auténtico con Dios que nos ama con un corazón grande. El Papa Francisco, consciente de este llamado a la reflexión interior, les decía a los jóvenes con motivo de la JMJ Panamá 2019: “Anímense a entrar cada uno en su interior y decirle a Dios: ¿Qué es lo que quieres de mí? Dejen que el Señor les hable; ya verán su vida transformada y colmada de alegría”.

Por eso hoy es importante caminar juntos en este sendero vocacional: la Iglesia en diálogo y a la escucha de los distintos escenarios en que se mueven sus miembros. Todos estamos invitados a participar, a salir de las barreras de nuestra comodidad y a lanzarnos hacia la construcción de una sociedad más humana y más fraterna, anclada en el Corazón de Dios.

Y tú que lees, ¿cómo ayudas a la construcción de una mejor sociedad?