En ocasiones jugamos con esta pregunta, ya que suena a broma cuando la realidad que vivimos no es tan dura. Pero, ¿qué pasa si la soledad nos tiene acostumbrados a sentirnos mal? Todos en algún momento de la vida hemos experimentado la tan anhelada o temerosa soledad, plateo las dos opciones porque también sé que hay personas que les gustaría estar solas en algún momento de la vida.

Quiero que recordemos dos tipos de soledad:

1. CUANDO FÍSICAMENTE ESTÁS SOLO

Queda claro que no tienes a nadie a tu alrededor, vives solo, no tienes amigos, tus familiares no se encuentran cerca y en el trabajo te has dedicado a entrar y salir únicamente saludando. Llegas a casa y sabes que nadie te espera, tampoco existe quien te pregunte sobre tu día o bromeen un rato sobre la vida, inclusive, no tienes siquiera con quien pelear un rato.

Esta soledad es real y sabes porque existe, y si no te agrada debes empezar a abrir tu forma de ser para poder establecer relaciones buenas en cada aspecto de tu vida. No podemos vivir cerrándonos al mundo porque alguien nos falló o simplemente porque “yo soy así”. Eso sí, si eres realmente feliz con la realidad que vives creo que no hay porque forzar el cambio inmediato de realidad. Pero no dañará un poco de buena compañía.

2. CUANDO EN MEDIO DE TODOS TE SIENTES SOLO

Creo que esta realidad es muy dura, porque a diferencia de la anterior que uno sabe que nadie lo espera y por consiguiente no espera nada, en este caso sabiendo que existen personas en tu casa con las que vives y saber que tú no cuentas para ellos es doloroso. He visto hombres y mujeres que teniendo pareja se sientes solos porque no pueden contar con ellos.

Esta soledad no necesariamente la buscaste o creaste tú, es más bien el resultado de la actitud de muchos factores que determinaron la soledad con compañía. No es fácil darse cuenta y aceptar que no cuentas con ninguno de tus familiares o amigos, ya que para una rumba o dejarse invitar cosas todos están listos, pero cuando miras los contactos del celular y descubres que no puedes contar con nadie es admitir que estás solo.

En este caso es mejor evaluar si vale la pena vivir así o qué hacer para mejorar la realidad, porque nos guste no hay realidades que es mejor distanciarlas porque nunca debieron ser las nuestras.

La soledad es un buen espacio para encontrarte con Dios y con tu historia personal, ya que es en esos momentos que puedes ser tú mismo y sincerarte frente a la vida que estás llevando.

* Hoy viernes hablaremos un poco más de la soledad y como ésta trae tristeza, además daremos tips para poder vivir con ella o superarla. Escúchanos a las 10:00 pm en https://minutodedios.fm/en-vivo