El evangelio de hoy nos invita a celebrar a la virgen María en su natividad recordando a Jesús. El Espíritu Santo visitó a María y hoy le debemos pedir que nos de claridad así como se la dio a ella.

Debemos reconocer que sin el Espíritu Santo nuestra historia se convierte en rutina y repetición, por esto debemos permitirle que obre en libertad en nuestras vidas, así tendremos una historia nueva y de salvación en donde Dios está con nosotros. El Señor le da un nuevo rumbo y significado a nuestra vida en situación de servicio, generosidad, amor y espiritualidad.

Pidámosle a Dios que nos regale el don del Espíritu Santo que inundo a María nuestra madre, permee, renueve y transforme nuestra vida para que a lo largo de esta jornada  y siempre seamos discípulos de Jesús, amados de María nuestra madre y fieles a la palabra de Dios.