Soy testigo que Dios está en los buenos y no tan buenos momentos, pero he visto que muchos limitamos a Dios, que sólo está cuando tenemos problemas, dificultades, sin ganas de vivir, claramente nos acompaña en esos momentos, pero Dios no es momentáneo, es aquel Padre que siempre habita con nosotros.

No sé en qué momento conociste a Dios, tal vez fue en un instante que pasabas por una necesidad fuerte, y por medio de una persona, Palabra de Dios, una canción, un abrazo… entre muchas más, te encontraste cara a cara con Él, y te rescató de aquel abismo en el que te encontrabas y desde ese momento tienes una de las mejores experiencias con Dios. -Comúnmente se conoce a Dios en estas situaciones-.

Dios está en los buenos momentos, estoy más que seguro, y lo resalto nuevamente, Él no es momentáneo. Está cuando ries y compartes con los tuyos, cuando estás tranquilo, cuando no hay problemas o discusiones en casa, ahí también está aquel que ‘Te ama’, está en esos momentos en los que tal vez sientes que no lo necesitas. ‘En las buenos momentos nos acompaña con el mismo amor de siempre’.

Acudimos a Dios como aquel que apaga ‘incendios’, aquel que llega a cambiar las ruedas dañadas, acudimos a Él porque ya no hay salida en nuestras vidas, porque las personas en las que confiamos nos han defraudado, en esos momentos si queremos que esté presente, ¿y en los demás instantes…? Tengamos presente que Dios no nos abandona, Él es aquel amigo fiel.

Te invito a seguir adentrándote en el ‘Amor de Dios’ a entender que Él está en cada instante de nuestras vidas, es aquel amigo que nos acompaña ‘en las buenas y en las malas’ como se lo resaltamos aquellos amigos de la vida. Busca de su presencia, agradece de cada sonrisa, de cada compartir, invítalo a compartir de esos buenos momentos de seguro estará feliz de disfrutar esos instantes.