“Jesús no encontró un camino mejor para quedarse con nosotros que haciéndolo a través del pan y del vino (…) así dio su vida por nosotros como muestra de amor”, de esta forma, el padre Diego Jaramillo, presidente de la Organización Minuto de Dios (OMD), dio inicio al Banquete del Millón en su versión número 58 que llevaba como lema “VEN, son nuestros hermanos”.

Este gran evento que se llevó a cabo en el Salón Rojo del Hotel Tequendama fue la oportunidad para abrir los brazos a las familias de Venezuela y así brindarles ayuda frente a la difícil situación que atraviesan. Con una sencilla cena compuesta por pan y vino, el padre Jaramillo expresó que esta “es la cena más elemental y sencilla del año y sin embargo es la mas significativa, pues nos reunimos en favor de los demás, aquí lo que nos mueve es el corazón, el deseo de servir y ayudar”.

De igual forma, el presidente de la OMD manifestó su agradecimiento a los asistentes, haciendo énfasis en que este gran Banquete “sigue siendo posible gracias a sus corazones generosos que nos permiten ayudar a quienes más lo necesitan, para ofrecer casas a las familias damnificadas tras desastres naturales o aquellas que viven en situación de pobreza extrema y necesitan una verdadera ayuda”.

Aprovechando el momento, se recordó a quienes se sumaron a esta cena fraterna, que este banquete que une a tantas personas a lo largo del tiempo, evoca la imagen del padre Rafael García Herreros, por quien pidió oración para que el proceso de canonización se lleve de manera debida y según la voluntad de Dios.

Finalizó su intervención pidiendo a los colombianos que continúen en la lucha por la paz “no como acuerdo político sino como regalo de Dios, la paz que nos reconcilia con el Padre del cielo y borra nuestros pecados, la paz que nos hace ver en los demás a nuestros hermanos. Ser artesanos de paz, a base de sonrisas, servicio, buenas palabras y educación, seamos constructores de paz a nuestro alrededor” en nuestra sociedad.

Este Banquete del Millón tuvo la habitual pasarela de las reinas quienes mostraron sus trajes de gala; el cierre de esta gran cena por nuestros hermanos de Venezuela, estuvo a cargo Gussi, quien animó al público con su música y los invitó a seguir unidos en favor de las causas por los más necesitados. Para que, como dijo el padre Diego Jaramillo -citando al p. García Herreros-: sigamos comprometidos con el servicio a los demás, para que ninguno se quede sin servir.