Con base en Santiago 5, 13-16, se nos propone que oremos por todas las situaciones que vienen a nuestra vida, pero además tener la certeza de tener a una Madre que ora por nosotros, ella se caracterizó por su humildad, eso la hizo creíble ante Dios, ante su Hijo Jesús, ese SI que ella dio al Espíritu Santo y a Dios mismo, que es una muestra de obediencia nos revela cómo debe ser nuestra oración para también poder interceder con ella por los demás.