Durante la audiencia general del segundo miércoles de marzo, el Papa Francisco continuó con su catequesis sobre la Santa Misa, en esta ocasión la hizo a la luz del relato de la aparición de Jesús a los discípulos de Emaús, y habló de la oración del Padre nuestro y la fracción de pan.

El Santo Padre comenzó afirmando que el rezo del Padre Nuestro, no es solo otra oración, sino que es “la oración de los hijos de Dios: es la gran oración que nos ha enseñado Jesús”. Y que al rezarla, rezamos como rezaba Jesús. y Él nos la enseño, cuando los discípulos le pidieron que les enseñara a rezar, aseguró el Papa.

Además añadió que nadie puede llamarlo Padre sin la inspiración del Espíritu, e invitó a reflexionar sobre lo que sentimos al pronunciar esta palabra. Nos dice el Sumo Pontífice Cuando rezamos el “Padre nuestro” nos unimos con el Padre que nos ama, pero es el Espíritu quien nos da esta unión, este sentimiento de ser hijos de Dios.

Describiendo algunas de las frases que pronunciamos en el Padre Nuestro dijo que “el pan de cada día”, hace referencia al Pan eucarístico que necesitamos para poder vivir como hijos de Dios. y también imploramos “el perdón de nuestras ofensas” y con esta nos comprometemos a perdonar a los que nos ofendieron, para ser dignos de recibir el perdón. Añadió que perdonar no es fácil, Con nuestras fuerzas no podemos: perdonar es una gracia del Espíritu Santo.

Continuando con las frases, hizo referencia a “libranos del mal”, es una súplica para evitar lo que nos separa de ÉL y nos divide de nuestros hermanos. Todas estas frases, nos asegura el Papa son peticiones que nos preparan para la Sagrada Comunión.

Al Culminar la explicación sobre el Padre Nuestro, continuo con el Rito de la paz, al cual catalogó como una especie de sello, en el cual primero se invoca a Cristo que el don de su paz haga que la Iglesia crezca en la unidad y la paz según su voluntad; luego, con el gesto concreto intercambiado entre nosotros, expresamos ´la comunión eclesial y la mutua caridad, antes de la comunión sacramental`.

Después del gesto de la paz sigue la fracción del pan, y como relata el catecismo de la Iglesia Católica, desde los tiempos apostólicos dio su nombre a toda la celebración de la Eucaristía. El Santo Padre nos dice que fue hecho por Jesús durante la Última Cena, y que partir el pan es el gesto revelador que hizo que los discípulos lo reconocieran después de su resurrección.

Está fracción va acompañada de la invocacción del “Cordero de Dios”, figura con la que Juan Bautista indicó en Jesús «al que quita el pecado del mundo».

El Papa finalizó haciendo énfasis que frases como “Ten piedad de nosotros”, “Danos la paz” son invocaciones que desde el Padre Nuestro nos ayudan a prepararnos para participar en el banquete eucarístico, fuente de comunión con Dios y con los hermanos. Y nos invitó a tener presente el Padre Nuestro: No olvidemos la gran oración: la que nos ha enseñado Jesús y que es la oración con que Él rezaba al Padre. Y esta oración nos prepara a la Comunión.