Jesús siempre es Jesús, pero los católicos tenemos diferentes celebraciones durante el año, el nacimiento de Jesús, cristo rey y la que se avecina, la pasión, muerte y resurrección de nuestro señor Jesús. Hoy es un día importante dentro de esa celebración, para muchos devotos hoy inicia la semana santa, un momento sublime en la vida de todo cristiano y no podía empezar de forma diferente, pues hoy se conmemora la entrada de Jesús a Jerusalén antes de la pascua, donde el pueblo batió palmas para recibirlo en una especie de alabanza o adoración a Jesús de Nazaret.

La historia a través de los evangelios cuenta la forma en la que Jesús entró a Jerusalén montado en un burro y como fue recibido por la multitud, pues para ese momento su fama ya se había acrecentado y la mayoría lo veía como un gran profeta y hacedor de milagros, pero aún no como mesías. Por eso este evento cobra tanta importancia, pues es ahí donde Jesús empieza el fin de su camino por la tierra, dejando claro que debía morir en la cruz como voluntad del Padre para perdón de nuestros pecados y ser reconocido como mesías.

Hoy en día, el domingo de ramos es una celebración muy importante dentro de la liturgia de la iglesia católica, ya que es mucho lo que se conmemora. Es a partir de esto que la mayoría de los feligreses se preparan con anticipación para este día. Hoy quisiera invitarte a reflexionar sobre lo que celebramos en el llamado domingo de ramos, puesto que aunque preparamos los ramos, nos vestimos elegantes, asistimos a la eucaristía y todo el proceso ritual, creo que hay dos preguntas en las que debemos profundizar.

1. ¿Fue la cuaresma un verdadero tiempo de preparación y reflexión?

Esta pregunta surge debido a que ya pasaron 40 días donde se hacen actividades penitenciales con el fin de mejorar y reflexionar sobre nuestro comportamiento como católicos. De ahí el ayuno, la confesión y demás; pero puede que en algunos casos, sintamos que no aprovechamos la cuaresma y no se hizo lo que se había propuesto para este tiempo, es por eso que se debe tener claro hoy en lo que se debe seguir mejorando para continuar nuestro camino de la mano de Dios.

2. ¿Hoy recibo a Jesús como mi mesías o solo participo de un acto de naturaleza ritual?

Esta pregunta es interesante, ya que va orientada al sentido de la celebración de hoy, puesto que como ya hemos dicho anteriormente, la gente recibió a Jesús batiendo palmas y alabandolo, pero la gran mayoría no lo reconocía como mesías sino como profeta. Hoy nosotros, debemos tener la certeza que no alabamos a un simple profeta, debemos estar seguros que vamos a adorar y a alabar al hijo de Dios y salvador nuestro, Jesús de Nazaret.

En ese orden de ideas y al interiorizar esas dos preguntas reflexivas, quisiera que nos quedáramos con la siguiente conclusión. El domingo de ramos debería ser para todos los católicos un día donde de manera especial nos dispongamos a recibir a Jesús como mesías, a darle gracias por su sacrificio y vivir conscientes de eso, procurando que en nuestra cotidianidad se demuestre el hecho de profesar a los cristianos y el hecho de batir los ramos pase a ser un simple acto de protocolo.