A pocos días de la votación para aprobar o desaprobar los acuerdos pactados en la Habana entre el Gobierno y las FARC-EP, siguen las campañas por el Sí y el No. Los diálogos ya concluyeron y se formalizarán con su firma este lunes 26 de septiembre a las 5 de la tarde.

En torno a los 6 puntos de diálogo existen diversas inquietudes. La senadora Paloma Valencia, del Centro Democrático, habló para la Emisora Minuto de Dios, expresando el porqué de su postura por el No “El no hay que votarlo como un mecanismo para defender el país, porque quienes queremos una Colombia justa y sin violencia, donde los criminales sean sancionados, esa Colombia arranca por el no”. A la par, el Concejal de Bogotá Antonio Sanguino, por el Partido Verde, explicó porqué votar por el Sí “El acuerdo de paz que hemos conocido es un acuerdo que de manera afortunada garantiza un cierre del conflicto armado entre el Gobierno colombiano y las FARC (…) Colombia necesita pasar esa página, necesitamos hacer un pacto para no matarnos por razones políticas y que ese pacto implique resarcir a las victimas adecuadamente, atender los estándares internacionales como ocurre con este acuerdo y que esa terminación del conflicto traiga cambios en el país, mejorando nuestro sistema político con el acompañamiento internacional”.

Una de las frases que más resuenan en este rifirrafe de ideas, es que quienes apoyan el No, no quieren la paz, a lo cual la Senadora Valencia aclaró: “No, es una tergiversación, la pregunta política no es qué, es cómo. Cuando nos preguntan sobre la paz, debemos tener claro que todos los colombianos queremos la paz, la pregunta es cómo logramos esa paz”.  Los opositores tienen claro que estos acuerdos pudieron ser mejores, aspecto que no es negado por los defensores del Sí; el Concejal Sanguino fue enfático expresando que “fue una negociación responsable, con el mejor equipo en cabeza del doctor Humberto de la Calle, con una agenda que no solo  consideró la necesidad de desmovilizar y desarmar a las FARC sino que también incorporó los temas que están relacionados directamente con el conflicto, fue una negociación que tuvo siempre el acompañamiento al más alto nivel de la comunidad internacional, una negociación con momentos difíciles pero que supo sortearlos con serenidad y madurez, además de ser una negociación que permitió un espacio de diálogo con las víctimas directas”.

Una gran preocupación es el qué pasará a futuro con la política nacional, el Concejal Sanguino asegura que de ganar el Sí habrá un ambiente político distinto en primer lugar por un aumento en el optimismo de la sociedad y segundo porque en el 2018 no se podrá evitar “que la contienda electoral presidencial vaya a girar alrededor del cumplimiento y la implementación de estos acuerdos de paz”. La Senadora Valencia, pensando en la política nacional a futuro si el No gana en las urnas, manifiesta que se abrirá la posibilidad de renegociar los acuerdos, pues afirma que “Colombia merece más y no tenemos que conformarnos con un acuerdo que nos parece inadecuado”. Ambos funcionarios públicos aclararon que en caso de que los colombianos desaprueben los acuerdos, las FARC no se retirarán de la mesa de negociación ni volverán a la guerra.

Pueda que existan aspectos incompletos, pero hay otros que se pueden rescatar de este acuerdo de paz, el Concejal fue enfático y claro al manifestar que “No se puede esperar que el acuerdo resuelva todos los problemas de la sociedad colombiana, incluso hay que ser sensatos en reconocer que otros fenómenos de violencia van a permanecer amenazando este escenario de postconflicto y en ello el Estado debe trabajar. Este acuerdo permite el desarme y la desmovilización de las FARC pero al tiempo atiende variables que están enlazadas con el surgimiento y la evolución del conflicto armado colombiano”; por su parte, la Senadora Valencia se mostró insatisfecha manifestando que “hay muchos deseos de buena voluntad, pero en los términos prácticos de lo que se debe hacer no encuentro nada que valga la pena”.

Frente a la pregunta ¿Es válido que el Estado busque establecer negociaciones de paz con este grupo armado? Los representantes de cada postura política están de acuerdo con la necesidad existente de buscar finalizar el conflicto con las FARC, la Senadora expresó: “Claro, nadie se opone a la negociación (…) Uno puede negociar, pero estamos pagando demasiado para lo que significan las FARC en términos de las posibilidades de paz para Colombia”, mientras que el Concejal fue claro al decir que: “Un conflicto armado tiene dos maneras de resolverse: por la vía militar o por la vía del diálogo.”

La senadora Valencia se mostró preocupada por el posible post-conflicto y expresó “nada me encantaría más que poder hablar de una paz para Colombia, pero lamentablemente lo que yo veo en este postconflicto es más violencia porque va a haber una guerra entre los grupos ilegales para la toma del control del enorme negocio del narcotráfico, de la minería ilegal y la extorsión”. Frente a lo que ocurrirá en un postconflicto el Concejal expresó: “estamos haciendo un pacto de paz con la guerrilla más grande y antigua del continente, estamos hablando de un conflicto con un impacto muy fuerte, además es una guerra costosa, estamos poniéndole punto final a un conflicto y pues insistimos en convocar al ELN a sentarse a negociar el conflicto a riesgo de que el gobierno deba usar la fuerza para defender los terrenos donde se terminará la presencia de las FARC, tendremos que aprovechar este acuerdo para construir Estado en el territorio”.

La ciudadanía tiene vacíos frente a lo pactado, por eso la invitación de los funcionarios públicos es a leer los acuerdos. “Los colombianos tendrán que hacer un gran esfuerzo en el análisis de ese escrito”, dijo la Senadora Valencia. “Leyendo el alcance de los acuerdos, enterándose de primera mano de lo que se acordó, la deliberación pública de debate debe hacerse con la menor deformación posible, porque se ha hecho mano de descalificativos y tergiversaciones que no ayudan a informar a la ciudadanía”, expresó el Concejal Sanguino. (www.acuerdosdepaz.gov.co)

Una frase que resonó de este panel de preguntas es la certeza de que “El 2 de octubre nosotros ni vamos a elegir a Santos, ni vamos a elegir a Timochenko, vamos a pronunciarnos sobre un acuerdo de paz” como lo manifestó el Concejal de Bogotá.

Otro aspecto que ha generado discordias es la supuesta intención de implementar una ideología de género en los acuerdos, ante ello la Senadora Valencia se refirió como algo que no es concreto pero que genera dudas “La palabra género se menciona más de 180 veces lo cual crea preocupación, cuando se lee uno encuentra cosas extrañas y uno piensa que el Gobierno y las FARC están tratando de incluir algunos aspectos de esa ideología de género”. Mientras que el Concejal Sanguino desmintió este rumor y aclaró “Desde la Habana no se va a imponer nada, entre otras cosas porque todo el acuerdo que implique reformas legales y constitucionales debe pasar por el Congreso de la República y luego debe ir a control constitucional en la Corte Constitucional. Ese cuento de que el acuerdo de la Habana es un tratado sobre ideología de género es una falacia. Este es el primer acuerdo de paz en el mundo que incorpora una dimensión de género, pero no es una imposición. Es un reconocimiento a las mujeres que también se desvincularán de esta guerrilla.”

Finalmente una ronda de preguntas sobre lo que en la calle se anda diciendo frente a los acuerdos de paz: Senadora Valencia (SV), Concejal Sanguino (CS).

Andan diciendo que…

1. Esto es una entrega del país a la guerrilla:

CS: No, nosotros sencillamente hicimos un acuerdo que permite facilitar el tránsito de la vida civil de las FARC y reconocer los derechos de las víctimas a la verdad, justicia, reparación y la no repetición.

SV: Si, porque de aquí en adelante los colombianos que quieran entrar a hacer política deben competir con las FARC en unas condiciones de desigualdad, las FARC para hacer política van a tener un fondo de tierras con 2 millones de hectáreas para repartir, 7 mil millones de pesos al año para hacer política, 31 emisoras fm que ningún otro partido tiene, de manera que Si, aquí le estamos entregando el país y la democracia a las FARC.

2. Esta es una oportunidad única, que si no es ahora no será nunca:

CS: Si, si gana el no, volvemos al punto cero, es probable que se pueda reestructurar un acuerdo de paz con las FARC pero es una hipótesis muy remota y mientras tanto el conflicto seguirá, la pregunta es en cuántos miles de muertos nos acostumbraríamos a aceptar si gana el no.

SV: Creo que es una oportunidad única para las FARC porque ellos nunca van a lograr conseguir tanto como lo que les ha entregado el presidente Juan Manuel Santos, pero para los colombianos es un gran error porque entregarle tantos beneficios a los terroristas no va a garantizar la paz, por el contrario se vuelve una invitación para todos los terroristas a seguir delinquiendo.

3. Los guerrilleros tendrían un sueldo y seguridad social, mientras que algunos ciudadanos no:

CS: Pues tenemos que avanzar a que los ciudadanos –todos– tengamos la garantía de todos los derechos mínimos que deben ser garantizados para cualquier persona que nazca en Colombia, pero como estamos en una circunstancia excepcional, pues tenemos que ofrecer garantías también para que esas 20 mil personas que vienen de la guerra no se devuelvan a la violencia y podamos reinsertarlas adecuadamente y para eso, de manera temporal y precisa hay que ofrecer unas condiciones para poder reinsertar adecuadamente en términos económicos y sociales, esta población.

SV: Eso es cierto, el Gobierno se comprometió a pagarles 620 mil pesos mensuales a todos los guerrilleros a entregarles 8 millones de pesos para un proyecto productivo, más 2 millones por incentivo de desmovilizarse, a uno le duele que a los guerrilleros les vayan a dar todo eso cuando a las madres cabeza de familia las tienen abandonadas, cuando los ancianos pobres de este país les dan 120 mil pesos cada dos meses.

4. A las personas propietarias de tierras se las irían a quitar para que vayan a ese banco de tierras, ¿Es verdad?:

CS: Falso, el acuerdo cuenta con un fondo de tierras de 3 millones de hectáreas que serán adquiridas de los terrenos baldíos de la nación, de la restitución de tierras que se produzca como resultado de la implementación de la ley de víctimas, de compra de tierras por parte del Estado, no habrá expropiación sino compra de tierras.

SV: Hay varios fenómenos, la gente que está en ley segunda, que son personas que están por ejemplo en áreas que han sido decretadas reservas, o que por su altura están muy altas, esas personas pueden perder sus tierras porque a las FARC les incluyeron en el fondo de tierras todo lo de reservas forestales más todas las tierras de ley segunda, entonces esos campesinos seguramente tendrán que enfrentar un proceso de que les quiten esas tierras, pero además se abrió la posibilidad de hacer expropiaciones que nadie sabe cómo van a funcionar, es decir que usted es dueño pero el Estado le puede quitar la propiedad sobre esa tierra.

5. No tendrán ni un día de cárcel, se habla de una restricción efectiva, ¿Cuál sería esa diferencia?:

CS: No, no es cierto, va a haber una amnistía para delitos que no son considerados crímenes de lesa humanidad, particularmente el delito de rebelión que será extensivo a miembros de la fuerza pública. Luego habrá un Tribunal de Justicia y Paz donde deberán comparecer todos aquellos que hayan cometido crímenes de lesa humanidad, allí se determinarán las penas que se aplicarán y las medidas de reparación y restauración que deben hacer los victimarios con las víctimas, allí está prevista una restricción efectiva de la libertad a condición de que quienes comparezcan digan la verdad, si no dicen la verdad serán condenados a penas que irán de 8 y 20 años de prisión, tras barrotes.

SV: El acuerdo divide los delitos comunes, los que no son delitos graves y dice, para todos esos delitos donde se incluye el narcotráfico y la extorsión, van a ser amnistiados, entonces nadie paga ni un día de cárcel y hacen una lista de lo que consideran que son crímenes de lesa humanidad, crímenes atroces y graves violaciones al derecho de paz, allá el responsable tiene que ir y confesar todos los crímenes, si confiesa y el Tribunal se da por bien servido no pasa ni un solo día de cárcel, hay una restricción efectiva de la libertad, eso son las penas que se usan en el derecho penal como penas accesorias, por ejemplo una restricción a salir del país.

Finalmente los funcionarios públicos realizaron una invitación de porqué votar Sí o no – respectivamente– en las urnas el próximo 2 de octubre:

Concejal Antonio Sanguino: Este es un momento único, tenemos la oportunidad de decidir sobre un acuerdo de paz, el 2 de octubre no vamos a elegir a nadie, vamos a elegir entre dos escenarios para esta sociedad y para este país, el escenario de la continuación de la guerra y del conflicto o el escenario del punto final del punto final, del nunca más, el escenario de la vida, de la esperanza, del optimismo, de la construcción de la nación en paz, en donde seamos capaces de resolver nuestros conflictos de manera civilizada y de manera pacífica. Esa es la importancia de esta cita del 2 de octubre y esa es la importancia del Sí, el Sí representa la oportunidad de la vida, lo contrario es la guerra, el pasado, el dolor y la muerte.

Senadora Paloma Valencia: Con el no tendremos la posibilidad de buscar unos acuerdos mejores par Colombia, no tenemos que ser conformistas, podemos aspirar a más porque los niños de Colombia merecen un país justo donde los criminales van a la cárcel y los ciudadanos honrados y de bien reciben los beneficios del estado, eso es lo fundamental, ojalá los ciudadanos se pongan la mano en el corazón antes de salir a votar