En esta segunda parte, la reflexión gira en torno a la infelicidad afectiva por la que atraviesan las familias, haciendo que se pierda el amor propio. El padre Juan Jaime Escobar invita a tener tolerancia para sí mismos, a reconciliarse consigo mismo, a amarse a sí mismo. Por otra parte presenta tres problemáticas. La intelectualiza de las relaciones, la sociedad de desconfianza y la sociedad machista, que impiden unas relaciones amorosas entre los miembros de una familia.