Cada vez que tenemos el control remoto, empezamos buscar lo que no sabemos y encontramos muchas alternativas en la infinidad de canales que nos ofrece ese aparatico llamado televisor.

En una ocasión conversaba con un muchacho y me decía que le encantaban los dibujos animados (lo cual comparto) y siempre me invitaba a ver un dibujito llamado: “Los padrinos mágicos”, a lo que yo siempre le respondía: No estoy para cosas de niños. Fue entonces que un día estaba “jugando” con el control remoto y sin querer encontré en uno de los canales para niños el tan famoso dibujito que me invitaba a ver este muchacho.

Contra todos mis pronósticos este tan “atractivo” dibujo me llamó mucho la atención a tal punto que me gustaron algunos capítulos. Resulta que la trama de este dibujito, es sobre un niño que por tener una niñera cruel y unos padres despreocupados se le asignan dos “padrinos mágicos” los cuales cumplen todos sus deseos por más locos y absurdos que sean. Quizá suene un poco absurdo esto, pero a muchas personas les gustaría tener uno de estos seres mágicos para que les solucionen los problemas.

Aunque ya no seas un niño, en algún momento sueñas con que se te cumplieran algunos de tus deseos. Me imagino que algún joven quisiera que se le cumpliera el deseo de ennoviarse con la chica que lo tiene cautivado, o alguna persona quisiera tener mucho dinero y salir de tantas deudas; serían infinidad de deseos los que nombraríamos, pero sabes una cosa: NO TENEMOS PADRINOS MÁGICOS.

Nosotros sabemos que la vida a veces no nos trae solo sonrisas, sino también tristezas, decepciones y dolor. Cada vez que digo esto, las personas me preguntan: ¿Por qué a la gente que es buena y sigue a Dios le pasan cosas tan duras? Me imagino que también tú te has hecho esa pregunta, o peor aún, te la han hecho.

Algunos piensan que Dios es un padrino mágico el cual viene a cumplir todos nuestros deseos y librarnos de los problemas, si alguien te dijo eso, lamentablemente te engañó.

No te voy a negar que Dios si viene a regalarnos bendiciones, pero Él es padre y no paternalista. Si haz decidido seguir a Dios entonces te voy a decir que no van a desaparecer los problemas. Lo que Dios hace, es darte las armas para poder luchar contra ellos; pero recuerda algo: Sólo confía y afronta las dificultades, ya que ellas te harán más fuerte y obtendrás mucha experiencia; para que algún día puedas ayudar a otro u otros.

Entonces, cada vez que tengas dificultades en las cuales quisieras que se te cumplan algunos deseos, no va a aparecer ningún padrino mágico; pero ten la seguridad que si va a estar Dios presente para ayudarte a hacer realidad tus deseos. Eso sí, solo los deseos que te convengan. Él, que te creó, sabe lo que necesitas, Dios no te da lo que pides sino realmente lo que te hace falta.