En el corazón de toda mujer hay una historia…
Una historia tejida de alegrías y luchas, de sueños cumplidos y también de heridas profundas. Algunas heridas vienen de la infancia, otras de relaciones rotas, de palabras que marcaron el alma, de ausencias, traiciones o fracasos. Pero ninguna herida tiene la última palabra cuando Dios entra en escena.
El evento “De la herida al amor”, organizado por la Emisora Minuto de Dios, nace como un espacio de encuentro, sanación y renovación espiritual para todas aquellas mujeres que desean transformar su dolor en fuerza, su tristeza en esperanza y sus cicatrices en testimonio.
La herida no es el final
Vivimos en una cultura que muchas veces invita a esconder el dolor o a endurecer el corazón. Sin embargo, el Evangelio nos muestra otro camino. Jesús no rechazó sus llagas; al contrario, las convirtió en signos de redención. Así también nuestras heridas, cuando son entregadas a Dios, pueden convertirse en fuente de vida.
San Pablo lo expresa con fuerza: “Cuando soy débil, entonces soy fuerte” (2 Co 12,10).
La fragilidad, asumida con fe, se transforma en un lugar de encuentro con la gracia.
Del dolor al propósito
Este evento quiere acompañar a cada mujer en un proceso concreto:
- Reconocer la herida sin miedo ni vergüenza.
- Perdonar y perdonarse, paso esencial para recuperar la libertad interior.
- Redescubrir la identidad como hija amada de Dios.
- Aprender a amar de nuevo, sin cadenas del pasado.
No se trata de negar el sufrimiento, sino de permitir que Dios lo toque y lo transforme. Como María al pie de la cruz, la mujer creyente aprende que incluso el dolor más oscuro puede dar paso a la Resurrección.
Una experiencia de fe y sororidad
“De la herida al amor” será un espacio de oración, reflexión, testimonios y acompañamiento espiritual. Será también un momento para compartir entre mujeres que caminan juntas, que se sostienen, que oran unas por otras y descubren que no están solas. Porque cuando una mujer sana, sana su familia. Cuando una mujer perdona, libera generaciones. Cuando una mujer descubre que es amada por Dios, se convierte en luz para muchos.
Una invitación abierta
La Emisora Minuto de Dios invita a todas las mujeres, jóvenes, madres, esposas, consagradas, profesionales, trabajadoras, a vivir esta experiencia. No importa cuán profunda sea la herida: El amor de Dios siempre es más grande.
Es tiempo de dejar atrás el miedo.
Es tiempo de volver a creer.
Es tiempo de pasar de la herida al amor.
Que este encuentro sea un antes y un después en la historia de cada mujer que decida dar el paso. Porque cuando el corazón se abre a Dios, las heridas se convierten en puertas hacia una vida nueva.



