Cuando llega la noche, ahí estás 
Eres faro que alumbra el ocaso en el que me suelo perder 
Eres luz que guía el paso errante de este ser que te busca en oscuridad 
Eres el fuego que en una noche oscura solo puede ser sinónimo de calor y camino…

Cuando llega la noche no te vas
al contrario te quedas
y alumbras mis ganas
y renuevas mis fuerzas
y borras el frío que congela el corazón.

Como quien se sabe perdido, te busco en mi noche 
como quien no se ha encontrado, te uso de guía
como quien sabe que en medio de la oscuridad brillará una luz
así yo, Jesús, así te entiendo…

Y sin pedirte tanto, apareces a darlo todo 
y sin temerle a mi miedo, me llenas de luz 
y luego, cuando intento encontrarte, no hace falta buscarte 
porque aquí estás, ya estás alumbrando…

Y la noche no es más noche 
y la oscuridad que es ausencia de luz 
es vencida con tu presencia que en medio de lo oscuro es la luz que más brilla.

Cuando llegue la noche, estarás allí 
y la noche ya no será noche, 
contigo siempre amanece.