Hoy conmemoramos Corpus Christi ‘Cuerpo y Sangre de Cristo. Por ello, en nuestra Iglesia Católica se adora a Jesucristo presente en la Eucaristía, un encuentro y experiencia personal de todo aquel que cree y tiene fe. Corpus Christi es oficialmente el Jueves 31 de mayo en muchos lugares, pero en Colombia se traslada al Domingo 3 de Junio del presente año, esto como medida para adecuarse al calendario laboral, esta celebración se corrió en Colombia desde el año 1983.

Esta celebración proviene desde la Edad media, exactamente en el año 1208, con la religiosa Juliana de Cornillón, quien es la que promueve en celebrar ‘el Cuerpo y la Sangre de Cristo’. Después de unos años más tarde, 1246 en Lieja (Bélgica) se celebra por primera vez la adoración del Corpus Christi.

El Papa Urbano IV quien tenía conocimiento sobre esta celebración que promulgaba Juliana Cornillón, instituyó a la celebración del Corpus Christi para toda la Iglesia Católica, colocandola el Jueves después de la fiesta de la Santísima Trinidad.

También cabe resaltar que al momento de conmemorar la institución de la Eucaristía, también nos lleva al momento de la última cena, en la que Jesús invita a sus discípulos, y comparte con ellos, el pan que es su Cuerpo y el vino su Sangre. Cada celebración del ‘Cuerpo y Sangre de Cristo’ se lleva a cabo el Jueves posterior a la solemnidad de la Santísima Trinidad, que es el siguiente domingo a Pentecostés, por tanto Corpus Christi se celebra a los 60 días después del domingo de Resurreción.

En muchos lugares (Países y pueblos) es un día festivo y de procesiones, sobre todo en, Panamá, Brasil, República Dominicana, Bolivia, Suiza, España, Portugal, entre otros, dependiendo el lugar, es un momento solemne. Esto no quiere decir que en el resto de Países no se exalte esta gran celebración del Cuerpo y Sangre de Cristo.

Hoy queremos invitarte a este gran encuentro con Jesús, que puedas estar en la Adoración al Santísimo, y después vivir el momento de la Eucaristía, recibir su Cuerpo y Sangre, para que Jesús viva y reine en tu vida, es un momento que lo vives con toda la Iglesia, con tu comunidad, pero también es un encuentro personal, un experiencia de Jesús que no puede perderte.