Vivimos en un mundo donde abundan los problemas, las tensiones e inseguridades. Constantemente se generan situaciones que no podemos controlar y por las que nos sentimos superados. Todo esto es parte de nuestro vivir cotidiano.

Sin embargo, aunque los vientos de la adversidad soplen furiosamente, siempre podremos descansar en paz, porque no estamos solos, Dios nos ofrece una paz que puede permanecer, incluso, en medio de los conflictos.

A lo largo de este libro, el autor nos muestra, por medio de algunos hechos de la vida de los apóstoles Pedro y Pablo, que el Espíritu Santo nos enseña cómo mantener la paz y la esperanza frente a los disgustos y dificultades.