Carta a Jesús, el amigo de Nazaret

Hola Jesús: Supongo que sabes perfectamente la necesidad que tenemos de tí. Han pasado muchos años desde tu paso por nuestras tierras y aún tus palabras no terminan de resonar diciéndonos que es preciso inventamos otro mundo, en el que sean felices los pobres, sean perdonadas todas las ofensas, los hijos perdidos vuelvan junto a sus padres y no haya matanzas de inocentes jamás.

Has sido la mejor de las inspiraciones, la más brillante de las esperanzas, la mejor de las noticias. Tu llegada ha significado para nosotros la certeza de que no estamos solos y que ninguna de nuestras luchas se pierde en el vacío.

Hay alguien que lucha la vida con nosotros. La seguridad de que el amor es invencible y que basta; que es suficiente el corazón cuando lo único que se desea es ser feliz y hacer felices a los que amamos, y a los que necesitan ser amados.

Creemos en ti, y por eso te damos la bienvenida. Te abrimos un espacio en el alma para que llegues y nos dejes conocer tu verdad sobre la vida, como un pesebre que se abre en nuestro pecho te damos nuestra existencia como hogar, a ti Jesús, maestro, que desde la ‘ . navidad hasta la cruz nos has dejado ver que no hay alegría sin dar, y que no hay felicidad sin entrega.

Nunca dejes de nacer en nuestro mundo, nunca dejes de llegar en el pesebre, hasta que este lugar se parezca a lo que algún día Dios soñó.

Amén.

Cada uno elige a una pareja para contarle una cosa en la que debe mejorar, en la que puede encargarse de que su vida sea el cambio que el mundo necesita.