Escucho a Carlos Vives y de inmediato pienso en bailar, pienso en fiesta. Y cuando pienso en fiesta se me vienen a la cabeza todas las que he vivido con buenos amigos.  Cantar. Bailar. Hablar. Disfrutar. A veces llorar. Todos estos verbos hacen que una fiesta sea buena o no. Una noche normal, con amigos normales, sentados en la terraza de cualquier casa en la costa, o en la sala de cualquier casa en el interior. Entonces pienso, que si la vida tiene que parecerse a algo, ese algo tiene que ser una fiesta.

La vida la hacemos nosotros como podemos, somos quienes le ponemos el toque nuestro, los que decidimos si hacemos de ella una fiesta que vale la pena vivir, o si la convertimos en un constante funeral. La vida está llena de color. Somos el color. Sin duda a veces se pone tan difícil, y la fiesta se agua un poco, sin embargo, depende de la capacidad de aprender a bailar en cada situación (o con cada situación), de mostrar que no es necesario bajarle a la música cuando las cosas no van bien, y que puedes transformar cualquier amenaza en un nuevo motivo para bailar y bailar.

Venga, que no hay nada de malo en ponerle música a los problemas. Que no hay nada de malo en cogerlos a folclor. Que sin duda hay que enfrentarlos con fuerza, sin que eso implique que tengamos que vivir amargados, incapaces de escuchar los ritmos que suenan alrededor. Que si bien la vida no es fácil siempre, si está en nuestras manos hacer de ella algo bonito, y no solo algo habitable. Que hay, además, que escoger a las personas perfectas, aquellas que estén dispuestas a sacarnos a bailar cuando el ánimo esté abajo. Amigos que sean conscientes de que bailar con las situaciones, es la mejor forma de sobrellevarlas.

Es tiempo de escuchar los tambores que suenan alrededor. De dejar que nuestros pies se dejen llevar por el ritmo que la vida va poniendo. Es momento de hacer de esta vida que Dios nos ha dado, una fiesta inigualable, en la que podamos disfrutar de cada canción, de cada persona, de cada momento. Que no se nos pase la vida sin haberla bailado toda.