Las grandes campañas defendiendo la vida en Argentina, dieron frutos.

Esta madrugada, después de una sesión de 16 horas, con 72 senadores de los cuales 38 votaron en contra de despenalizar el aborto, 31 a favor, 2 se abstuvieron y un ausente, el Senado de Argentina rechazó el proyecto de aborto libre.

Este proyecto que por este año legislativo queda cerrado de forma definitiva, buscaba permitir el aborto desde la semana 14 de gestación hasta los nueve meses de embarazo para causales como violación, riesgo de vida y salud de la madre e inviabilidad fetal. Además prohibía la objeción de conciencia institucional.

Durante el debate la senadora Silvia Elías de Pérez, una de las que cerró las ponencias a favor de la vida, advirtió que aprobar el aborto era “instaurar una nueva discriminación, entre aquellos que son deseados y los que no lo son”.

Además recordó que el Estado debe acompañar a la mujer embarazada y denunció que durante los meses de discusión del proyecto “se ha denostado a los que profesamos la fe católica como nunca ha sucedido en la Argentina”.

Concluyó su ponencia dejando en claro que “Realmente legalizar el aborto es admitir lisa y llanamente el fracaso del Estado; es desentenderse de trabajar en la prevención”.

Así mismo mientras se estaba en la sesión, en la Catedral de Buenos Aires se celebraba la Misa por la Vida, presidida por el Cardenal Mario Aurelio Poli, Arzobispo local y Primado de Argentina.

En su homilía destacó que “el aborto siempre será un drama” y que está lejos de ser una solución. Además dijo a los senadores que “confiamos en que siempre legislarán para el bien común, pondrán lo mejor de sus experiencias para que se salvaguarde el derecho a la vida de todos, en especial a los más débiles e indefensos”.

El resultado generó distintas reacciones, tanto para las personas que bajo la lluvia esperaban el resultado fuera del Congreso, como en la redes, donde las oraciones y las palabras de acción de gracias a Dios se manifestaron.

#SalvemosLas2Vidas