En estos días traigo en la cabeza una canción que interpreta Drexler con No te va a gustar. Se llama de nada sirve. Toda la canción es magia, pero hay una frase particular que me tiene encantado y que me ha hecho pensar mucho. Dice la letra: “podré caerme a pedazos, pero acá siempre estás vos”. 

Y es que estoy convencido que quien tenga una persona a la que le pueda decir eso, ya ha ganado mucho en la vida. No es un tema solo de parejas, es un tema de amistad, de cercanía. Es tener la capacidad de poder sanarse con alguien, porque créanme que hay gente que es pura medicina y que curan hasta lo que no enfermaron y pegan lo que no rompieron.

Y me puse a revisar, me puse a pensar si tengo alguien a quien decirle eso. Y descubrí que sí. Hay tanta gente buena en mi vida que está dispuesta a ser medicina cuando me dañe. Hay tanta gente dispuesta a cuidar de mi cuando me rompa. Y eso me hace creer, como he dicho, que he ganado mucho.

Y por otro lado, me empecé también a preguntar si alguien puede decir eso de mí. Y no lo sé. Yo estoy convencido que estaré para mis amigos cuando ellos lo necesiten, que si se caen, estaré allí. Pero no sé si ellos piensen eso. Lo único que sé es que quiero ser capaz de permanecer y ser hombro para ellos. 

Hoy lo único que deseo es que ojalá tengas un amigo, una pareja, un familiar, un colega o alguien a quien le puedas decir siempre con toda confianza: “podré caerme a pedazos, pero acá siempre estas vos”. Y que puedas ser también a quien los otros, tus amigos, los que te aman, le puedan decir lo mismo.