Elegir con esperanza: el llamado de la Iglesia ante el futuro de Colombia

El próximo 31 de mayo Colombia se enfrenta a un nuevo momento decisivo en su historia democrática. En medio de un contexto marcado por conflictos internos, crisis en el sistema de salud, aumento de la inseguridad y dolorosos desplazamientos de comunidades enteras, el país elegirá a su próximo presidente. No se trata solo de un ejercicio político, sino de una decisión moral y social que compromete el presente y el futuro de la nación.

Ante esta realidad, la Iglesia Católica, a través de la Conferencia Episcopal de Colombia, ha elevado su voz con claridad y prudencia, recordando a todos los fieles y ciudadanos que el voto es un derecho y un deber que debe ejercerse con responsabilidad, conciencia y profundo sentido ético.

La Iglesia no propone candidatos ni partidos. Su misión no es partidista, sino profundamente pastoral: iluminar las conciencias desde el Evangelio. Por eso, invita a los colombianos a discernir su voto a la luz de valores fundamentales como el respeto por la dignidad humana, la búsqueda del bien común, la justicia social y el cuidado de la casa común, en sintonía con el magisterio de la Iglesia Católica.

En un país herido por múltiples violencias, elegir bien significa apostar por propuestas que promuevan la paz, que atiendan con urgencia a los más vulnerables y que trabajen por una sociedad más equitativa. No basta con discursos y emocionalismos; es necesario analizar con detenimiento los programas de gobierno, la coherencia ética de los candidatos y su compromiso real con la verdad y la justicia.

Además, la Iglesia insiste en un elemento fundamental que muchas veces se olvida en medio del debate político: la oración. En diversas ocasiones, los obispos han invitado a todo el pueblo colombiano a poner este momento en manos de Dios, pidiendo sabiduría, discernimiento y unidad. Porque elegir bien no es solo fruto del análisis humano, sino también de un corazón abierto a la voluntad de Dios.

Desde esta perspectiva, votar no debe ser un acto impulsivo ni motivado por el miedo, la desinformación o intereses particulares. Es un acto de amor por Colombia. Es un compromiso con las futuras generaciones. Es una oportunidad para construir, desde la participación responsable, una nación más justa y fraterna.

Desde la Emisora Minuto de Dios, nos unimos a este llamado de la Iglesia y reiteramos con fuerza y esperanza: oremos por Colombia. Oremos para que el Señor ilumine a cada ciudadano, para que sepamos elegir con prudencia y responsabilidad, y para que nos conceda el líder que nuestro país necesita en este momento histórico.

Que Dios bendiga a Colombia, que el Espíritu Santo guíe nuestro discernimiento y que cada voto sea un paso hacia la paz, la justicia y la dignidad de todos.

Compartir
Deja un comentario

Tu dirección email no será publicada. Los campos requeridos están marcados *


El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.

Entradas relacionadas