Querida hermanos,
Hoy, Miércoles Santo, contemplamos uno de los momentos más dolorosos del Evangelio: Judas decide entregar a Jesús. Ya no es solo una intención, sino una decisión concreta.
Y todo comienza con una pregunta inquietante: “¿Qué me dan si se los entrego?”
Es la lógica del corazón que ha dejado de amar y ha empezado a negociar. Es el riesgo que todos corremos cuando ponemos precio a nuestra fe, cuando cambiamos a Dios por intereses, seguridades o conveniencias.
Este día nos invita a mirarnos con sinceridad: ¿hay algo que estamos poniendo por encima de Jesús? ¿Hacemos las cosas por Dios o solo por nuestro interés, solo buscando conveniencia personal, cosas materiales y nada más?
Pero también es un día de gracia.
Porque antes de la traición, siempre hay oportunidad de volver. Antes de caer del todo, Dios sigue hablando al corazón. Él no deja de llamarnos, no deja de ofrecernos su amor.
Por eso, este Miércoles Santo es una invitación a decidirnos por Jesucristo. A renovar nuestra fidelidad. A decirle con el corazón: “Señor, no quiero cambiarte por nada”.
Pidamos al Espíritu Santo que nos ilumine el corazón. Que nos podamos abrir al infinito poder del amor de Dios para transformar y salvar nuestra vida. Que esta Semana Santa sea para nosotros un verdadero paso de la indecisión a la entrega, del cálculo al amor, de la distancia a la comunión.
Que la bendición de Dios se manifieste en todo este triduo pascual que vamos a celebrar.
P. Javier Riveros
Director Minuto de Dios Radio
Bogotá, 107.9 FM





