Compartir Navegación de entradas AnteriorMateo 18, 21-19,1: La grandeza del perdónSiguienteMateo 19,16-22 El joven rico Deja un comentarioCancelarTu dirección email no será publicada. Los campos requeridos están marcados * Guarda mi nombre, correo electrónico y web en este navegador para la próxima vez que comente. El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página. Entradas relacionadasRead more“Hay que creer mucho en Dios y tener ...Read moreLos carismas no son medallas al méritoRead morePasos de pago en EfectyRead more¿Por qué visitar la Librería Minuto d...