Compartir Navegación de entradas AnteriorMateo 21,33-46 La piedra que desecharon los arquitectosSiguienteJuan 4, 5-42 Deja un comentarioCancelarTu dirección email no será publicada. Los campos requeridos están marcados * Guarda mi nombre, correo electrónico y web en este navegador para la próxima vez que comente. El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página. Entradas relacionadasRead moreEn tus manos SeñorRead moreEmisora Minuto de Dios Bogotá, presen...Read moreFallece S.E.R Pedro Rubiano SaénzRead moreEl Proveedor sobreabundante