En este tiempo de cuaresma, quizá en repetidas ocasiones has escuchado hablar del perdón, y aunque suene como algo común, la experiencia de perdonar, va más allá de una simple palabra.

Hoy quiero hablarte de manera especial, a ti valioso lector sobre unas ventajas de perdonar, desde una experiencia de oración. Por eso ten en cuenta que los cristianos vivimos en victoria y esperanza, el triunfo lo tenemos en la cruz, y no hay condenación para los que aman a Cristo (Romanos 8, 1). Perdonar es una decisión, es no guardar mal en el corazón, es no darle importancia al mal.

Hoy quisiera que en oración reflexiones sobre las 7 ventajas que tienes, cuando perdonas, eres un ganador:

  1. Perdonar es necesario para que Dios nos perdone: Muchos de nosotros odiamos a los que nos han faltado, y no nos damos cuenta que también somos pecadores y que en distintas ocasiones, atentamos también contra los demás, y aunque pidamos perdón a Dios, pero si no perdonamos a los que nos dañaron será en vano esta súplica; “Perdona las ofensas a tu prójimo, y Dios perdonará tus pecados cuando se lo pidas”.(Eclesiástico 28:2). En el nuevo testamento también se nos dice”Porque si ustedes perdonan a otros el mal que les han hecho, su Padre que está en el cielo los perdonará también a ustedes; pero si no perdonan a otros, tampoco su Padre les perdonará a ustedes sus pecados”. (Mateo 6:14-15). Perdonar, nos dará el perdón de Dios.
  2. Perdonar nos ayudará a actuar con caridad: Quien cultiva malos sentimientos en el corazón, el mal será su fruto, eso irradiará, porque es lo que hay en su corazón. El odio provoca toda clase de malas acciones, en cambio quien ama perdona: “El odio provoca peleas, pero el amor perdona todas las faltas”. (Proverbios 10:12). Llenemonos de ese amor de Dios y silencio dile al Señor; préstame tú corazón para perdonar, para que Tú lo hagas por mi. “Sean buenos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, como Dios los perdonó a ustedes. “El perdón nos lleva a actuar con amor: como Cristo”. (Efesios 4:32).
  3. Perdonar es algo reiterativo, que nos ayuda a ser misericordiosos: Estimado amigo, reflexiona, ¿porqué acomular rencores en el corazón?, ¿para qué darle importancia al mal?, más bien pensemos en Dios, y dejemos en sus manos lo que sentimos en el corazón. Él en su infinita misericordia sabrá qué hacer, mientras ora mucho. “Aunque peque contra ti siete veces en un día, si siete veces viene a decirte: No lo volveré a hacer, debes perdonarlo.” (Lucas 17:4).
  4. Perdonar nos hace ser verdaderos cristianos y nos volvemos testimonio del amor de Dios: Esto es una responsabilidad, si dices que amas a Dios y odias a tu prójimo, no tiene ningún sentido profesar una fe, pues estás opacando la imagen de Dios. “Si alguno dice: “Yo amo a Dios”, y al mismo tiempo odia a su hermano, es un mentiroso. Pues si uno no ama a su hermano, a quien ve, tampoco puede amar a Dios, a quien no ve. Jesucristo nos ha dado este mandamiento: que el que ama a Dios, ame también a su hermano”. (1 Juan 4:20). También recuerda “Porque toda la ley se resume en este solo mandato: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. (Gálatas 5:14). Así como te amas y te cuidas, ama a los demás.
  5. Perdonar nos hace estar en la luz: Quien perdona está libre de todo mal, espera en Dios quien es el justo juez, y le da a cada quien según sus obras, como dice la carta a los Romanos, capítulo 2, versículos 6 al 10). Por eso no seamos hijos de la oscuridad sino hijos de dignos de la luz, “Si alguno dice que está en la luz, pero odia a su hermano, todavía está en la oscuridad. El que ama a su hermano vive en la luz, y no hay nada que lo haga caer”. (1 Juan 2:9-10).
  6. Quien perdona tiene en cuenta a Dios y es humilide: Éste es humilde, se acuerda que existe Dios, y está seguro que lo recompensará: “Recuerda los mandamientos y no odies al prójimo; piensa en la alianza del Altísimo y perdona las faltas”. (Eclesiástico 28:7).
  7. Perdonar te acerca a la pasión de Cristo: Cuando perdonamos nos acercamos a Jesús, quien fue injuriado, maltratado, despreciado, y que al final pedía a Dios, por esos que lo lastimaron. Si Cristo lo hizo siendo Dios, ¿porqué tú no lo haces?: “Llegados al lugar llamado Calvario, le crucificaron ahí a él y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús decía: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.».” (Lucas 23, 33-34).

Para terminar recordemos 7 ventajas que obtienes cuando perdonas: primero, perdonar es necesario para que Dios nos perdone. Segundo, perdonar nos ayudará a actuar con amor, tercero, perdonar es algo reiterativo y nos ayuda a ser misericordiosos, cuarto, perdonar nos hace ser verdaderos cristianos y nos volvemos testimonio del amor de Dios, quinto perdonar nos hace estar en la luz, quinto, sexto quien perdona tiene en cuenta a Dios, y séptimo, perdonar te acerca a la pasión de Cristo. Teniendo en cuentas estas ventajas, espero que las tengas en cuenta, y te des cuentas que ganas cuando perdonas, y pierdes si no lo haces, tú decides.

“Revestíos, pues, como elegidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de bondad, humildad, mansedumbre, paciencia, soportándoos unos a otros, y perdonaos mutuamente, si alguno tiene queja contra otro. Como el Señor os perdonó, perdonaos también vosotros.” (Colosenses 3, 12-13).