Todos sabemos que es difícil hacer la voluntad de Dios, que nos cuesta y a veces se convierte en algo que pasa más por sacrificarse que por gusto o placer. Hoy quiero regalarles una clave, que nos ayuda a vivir más conforme con la voluntad del Padre, la cual creo es la verdadera senda a la felicidad, que es en realidad lo que todos queremos. Esa clave es el Espíritu Santo.

Esta reflexión propone que hablemos hoy de este tema bajo la mirada del evangelista Juan en el capítulo 20, el maneja dos ideas que son importantes para entender cómo podemos actuar guiados por el Espíritu: viento y fuego. No es que el Espíritu Santo sea fuego abrazador o viento huracanado, pero si es como un fuego abrazador o como el viento huracanado, es decir, no es que sea fuego o viento es que se puede entender su actuar desde ésas comparaciones, lo que tenemos que pensar es: ?qué hace el espíritu santo en nuestra vida y que nos impulsa a hacer? El espíritu santo es entonces esa fuerza que nos motiva a hacer las cosas bien, que nos mueve y nos guía.

Primera idea: Si vemos así al Espíritu Santo, como esa fuerza que nos impulsa, como la acción de Dios que nos mueve, es fácil asemejarlo al viento, porque eso hace el viento fuerte, impulsar, mover, por eso vemos como en el evangelio de Juan capítulo 20, verso 19 lo llama el autor “Como viento huracanado” lo que el evangelista aquí nos quiere decir es que El Espíritu Santo es el poder de Dios que nos mueve hacia adelante, que nos empuja.

Segunda idea: Pero el evangelista también lo asemeja como el fuego, porque el Espíritu Santo, da calor, es luz y transforma, que hace el fuego? Eso es lo que hace el fuego, da calor, eso es lo que hace el Espíritu Santo, te da calor, no permite que tu fe se enfrié, no permite que tu corazón sea un corazón de hielo, que tengas un iceberg ahí dentro, eso es lo que da el calor del espíritu santo, y que importante es tener un corazón caliente por el Espíritu para tener la capacidad de perdonar, de brindar ese perdón al otro, yo creo que por eso la misericordia de Dios es eterna, porque él siempre tiene al Espíritu Santo calentándolo, y siempre va poder perdonar porque Dios no es de corazón frío como lo somos a veces nosotros y ahora no vengas con la idea de que Dios no sufre lo que sufrimos nosotros, el Padre entregó a su hijo, a Dios lo traicionan, a Dios lo insultan, a Dios lo olvidan y lo destierran. Él aun así, perdona tus pecados, perdona nuestras fallas, la clave para el perdón es dejarse calentar el corazón por el Espíritu Santo.

Pero el fuego también ilumina, es decir, el Espíritu Santo ilumina tu vida, ilumina tus pasos, y si nos ilumina nuestro andar quiere decir que nos saca de la oscuridad, que nos lleva a ese lugar donde podemos ser felices, cuántas veces no sentimos que vivimos en oscuridad pero es a causa de escoger el mal camino, de ir en contra la voluntad de Dios, de que guardamos tanto resentimiento y odios hacia los demás, deja que el Espíritu Santo así como el fuego traiga su luz, y esa luz te permita ver y actuar mejor.

Hoy te invito a que vivas bajo los efectos del viento y el fuego, ese efecto que produce el Espíritu Santo en ti, con su actuar podemos día a día aprender a vivir mejor.