Por Alberto Linero Gómez, Eudista.

 

En el griego se diferencia la vida física (Bios) de la vida de Dios (zoe). Me gusta esa diferenciación para hablar de la vida que se vive por vivir y de la vida que se vive con un sentido trascendente. Estoy convencido que solo se puede gozar la vida si se le encuentra un sentido que va mucho más allá de las situaciones diarias y que trasciende a objetivos sublimes. 

Por Alberto Linero Gómez, Eudista.

 

En el griego se diferencia la vida física (Bios) de la vida de Dios (zoe). Me gusta esa diferenciación para hablar de la vida que se vive por vivir y de la vida que se vive con un sentido trascendente. Estoy convencido que solo se puede gozar la vida si se le encuentra un sentido que va mucho más allá de las situaciones diarias y que trasciende a objetivos sublimes. 

No se puede vivir ni para comprar ni tener cosas. No se puede vivir para ser aplaudido y ser portada de revistas; esas razones son muy banales para un ser con nuestra capacidad de trascendencia. Siempre se queda cortas esas razones y no realizan plenamente al hombre. 

Se trata de aprender a amar y a vivir a plenitud desde él encuentro siempre novedosos y sorprendente de los demás. Eso implica saber amar, abrazar, besar. Hablar bien de los otros y esforzarse para construir unas relaciones llenas de alegría. Creo que así es la vida con sentido y esa es la que  nos permite encontrarnos con Dios en la eternidad y ser feliz para siempre. 

No vivas por vivir. No dejes que la cultura del entretenimiento te quite la posibilidad de concentrarte en la vida y gozarte el significado profundo de todo lo que vives. Decide hoy vivir una vida con sentido. No dejes que nada te quite la posibilidad de degustar la vida. Céntrate  en lo sencillo de tu existencia y descubre lo profundo que pueden ser cada una de esas realidades. Solo quien ama de verdad tiene una vida con sentido. Te invito a dar lo mejor de ti. Animo