¿Darnos por vencidos? Qué va … Esto hasta ahora empieza y requiere de una actitud de valentía, esperanza y alegría. Es la posición que siempre quisiéramos tener ante una dificultad o momento de debilidad, pero evidentemente no es fácil, aunque tampoco imposible.

Vienen a mi mente momentos de incertidumbre que como jóvenes vivimos a diario, desde el cómo manejar una situación afectiva compleja con nuestra pareja, pasando por los sin sabores del contexto familiar y hasta los enojos con nuestros amigos; y es allí donde surgen preguntas cómo ¿y qué estoy haciendo con mi vida?, ¿realmente esto tiene sentido? e inclusive afirmaciones como ¡necesito darme un tiempo de todo!.

Y si, que bueno es respirar, tomarse un momento para reflexionar, retomar la confianza en lo que eres y representas, y hasta deshacerse de las emociones tóxicas que dañan tu vida.

Hoy quiero proponerte que ¡te tomes un café contigo mismo!, alistes papel y lápiz, algo de buena música y busques un lugar en donde puedas sentirte tú, cómodo y relajado; ya sea tu cuarto, algún sendero ecológico o hasta un buen lugar tranquilo donde tomarte ese café e iniciar a darte el espacio de reencontrarte con tus sueños, con aquello que te mueve e inspira a ser cada día el actor de una sociedad que está en constante cambio y que anda necesitada de valientes como tú, que hoy deciden darse la oportunidad de reconquistarse y salir a ver el mundo con otros ojos, ser la voz de los que no tienen voz, pero sobre todo del regalar un minuto de alegría a aquellos que pasan por algo que seguramente tú también pasaste y puedes darles una palabra de ánimo o un abrazo lleno de fraternidad. Hombres y mujeres de periferias como dice el Papa Francisco.

Hemos de darnos cuenta que en muchas ocasiones para salir del “hueco” de donde nos encontramos requerimos redescubrirnos, ir más allá del saber que debemos rellenar nuestras horas del día con compromisos o compartir con quienes apreciamos – aquello que llamamos monotonía o dejarnos llevar por la cotidianidad -, es sumergidos en la conquista constante del quiénes somos y para dónde vamos.

Que bello seria darnos la oportunidad de en este nuevo reto ir de la mano de aquel que también en alguno momento se sitio solo y fue al desierto a buscar respuestas para asumir su misión, el que fue tentando, pero persistido en su convicción de conquistar y dejarse conquistar por el amor del creador. ¡Hey! Les hablo de Jesús, el tan humano como tú y yo, menos en el pecado, pero que también lloró (Juan 11, 35) – Él no es indiferente ante tu realidad, Él es la fuerza que necesitas para continuar y nos desfallecer (Josué 1, 9).

No tengas miedo ¡Él no te juzga por el pasado! pues a Pedro perdonó, después de haberle negado, inclusive, le hizo columna de su Iglesia y a Judas no juzgó por mas que le hubiese traicionado. Él espera por ti, como el Padre que extiende sus brazos y da ánimo a su pequeño que da los primeros pasos. Sonríe al verte soñar de nuevo y hoy te espera para juntos caminar por el sendero de la reconciliación y visionar juntos la tierra prometida.

¡Ánimo y fuerza! Lo mejor está por venir.