Se vino diciembre, el último mes del año, el que algunos esperan con ansías y otros, debido a la nostalgia, quisieran que nunca llegará. Viene diciembre y con él también las fiestas que muchos celebran como una digna tradición. Viene la navidad, el misterio de la encarnación de un Rey que nace en un pesebre, junto a los animales y en medio de la paja. Eso y mucho más es lo que pensamos cuando nos dicen “se viene diciembre”.

Es la época del compartir, de la natilla, del buñuelo, de la reunión familiar, de los “traqui traquis” en la costa, del estreno, y sobre todo de los regalos. Se ha vuelto una tradición identificar el 24 de diciembre con regalos, ya sea que los traiga el niño Dios o los papás en nombre del mismo. Es por esto, que quiero compartir contigo en este breve artículo los que considero pueden ser los mejores regalos que puedes entregar a tu familia en esta navidad. Lo mejor es que no te costarán ni un solo peso, no necesitarás hacer grandes colas en los centros comerciales, ni siquiera tendrás que tocar tu billetera para entregárselo a los que amas.

  • Tiempo: El primero, por supuesto es tiempo. No hay mejor regalo que este, no hay un solo juguete, un solo celular que pueda valer más que esto. Dedicar tiempo, resulta ser muy difícil en un mundo lleno de inmediatez, en un mundo en el que sentarse a perder el tiempo con aquellos que se ama, no es un plan. Por supuesto que la pregunta que se enmarca aquí es: ¿qué significa dedicar tiempo? Solemos relacionar tiempo con salidas, con paseo. Sí, probablemente el tiempo tiene que ver con eso, pero cuando me refiero a él no habló expresamente de eso. Pienso más bien en la importancia que tiene disfrutar los pequeños momentos, una cena, una noche viendo la televisión, un pequeño compartir al caer la noche, cada uno de esos momentos pueden sin duda marcar la diferencia.
  • Escucha: Este segundo es complicado. No es fácil escuchar hoy, en parte porque nos ocupamos o más en hablar, o más en ver el celular. Nos propusimos en nuestra época a educar con menester nuestros ojos y nuestra boca, y se nos olvida la importancia que tiene utilizar los oídos. Que importante es escuchar hoy, en un mundo en el que nadie se interesa por hacerlo, en el que la mayoría de veces las personas a las que amamos se guardan para sí sus dificultades, solo por no poderlas confiar a nadie. Qué bueno sería que pudieras dedicarte a escuchar a aquellos que nadie quiere escuchar, prestar atención a quienes hoy son ignorados.
  • Abrazos: No cuesta nada abrir nuestros brazos para acoger a los que amamos. No podemos ignorar el poder sanador de un abrazo. Mi amigo, el diácono Carlos Panesso cuenta que conoció a Jesús gracias a un abrazo que le dieron en una comunidad a la que iba llegando. A veces las palabras sobran, a veces lo material sobre, en ocasiones solo hace falta el silencio y en ese silencio un fuerte abrazo que como diría la poeta “reconstruya cada uno de los huesos rotos”. Dedícate a abrazar más y a hablar menos, que los otros puedan sentir en cada abrazo que des, el abrazo fuerte de Jesús.

Te la he puesto fácil, si no tienes como comprar un regalo, o si no quieres regalar nada material, te invito a dar estas tres cosas: tiempo, escucha y abrazos. Al final terminan siendo regalos que pueden transformar la vida de aquel que lo recibe.