Cuando se habla de Dios y de su gran amor, se afirma que es bueno. Debemos conocerlo en la oración y en muchos aspectos de nuestra vida, pero estamos enfocados en otras cosas e invertimos la menor parte de tiempo para Él. No lo conquistamos, no lo enamoramos, no se lo invita a tener una cena especial o a desvelarnos por conocerlo, lamentablemente el tiempo no alcanza y tenemos una excusa un poco rebuscada en que el tiempo no nos alcanzó.

Todo en este mundo tiene una función, la naturaleza, la gravedad el hombre y por supuesto el Tiempo, que a muchos puede gustarles y como a otros no, pues muchas veces reclamamos porque no tuvimos tiempo para hacer muchas cosas o que este no nos alcanzó para compartir en familia, pasear por el mundo, leer un buen libro, disfrutar con los amigos y lo más importante, dejamos pasar el tiempo y no conocemos a Dios, solo tenemos una idea vana de quién es Él.

Cuando una persona está enamorada, se dedica a pensar en cómo conquistarla, y busca canciones las cuales analiza muy bien, la invita a cenar, a caminar e incluso puede desvelarse hablando con esa persona que le interesa sin importar que mañana hay que madrugar, lo único que le interesa es llamar su atención. Ahora si piensas en cuánto tiempo has invertido para enamorar aquella chica o chico, te darás cuenta que es mucho más de lo que pensabas, y tal vez en todo ese lapso dejaste pasar otras cosas que también son importantes.

Te invitamos a invertir un poco de tiempo para que analices parte de tu vida, en que aprendas a distribuir las cosas de una manera adecuada y le des importancia a lo esencial, y una de ellas es Dios, quien te acompaña y está en cada momento de tu vida, es quien se desvela tan solo para escucharte y saber cómo estas, le interesas tanto que invierte todo su Tiempo por ti.