Murdoch University – Perth WA

Dar las gracias es probablemente una de las cosas más sencillas que todos podemos hacer para mejorar nuestra salud mental. Los beneficios de ser agradecido son múltiples: dar las gracias aumenta el estado de ánimo, mejora la comunicación entre las personas, ayuda a establecer confianza e inclusive mejora la salud física. La gratitud hace más fácil navegar por momentos difíciles, ayuda a sentirse bien con uno mismo, y es además una forma de mantenerse humilde al reconocer que uno necesita de otras personas para sobrevivir.

Según la psicología, mantener una actitud de agradecimiento es una estrategia efectiva para aumentar el nivel de felicidad, el optimismo y la empatía. Varios estudios han demostrado como las personas en diferentes contextos experimentan mejores niveles de salud mental con la práctica consciente del agradecimiento.

Al mantener una actitud de agradecimiento somos mas conscientes de aquellos elementos en nuestras vidas que nos otorgan sentido día a día. Dar gracias trae a nuestra atención personas y situaciones que de otra forma daríamos por sentado. Es fácil caer en la trampa de olvidarse de las bendiciones que tenemos en la vida, sobre todo ante la realidad de las dificultades y las pruebas que todos experimentamos; desarrollar gratitud como un hábito te obliga a pensar en lo positivo.

Todo esto parece simplemente sentido común, pero la practica del agradecimiento va mas allá de la simple cortesía y educación. Practicar gratitud se refiere al acto consciente y sobre todo sincero de saber que sin la ayuda o sin la presencia de esa persona no habríamos podido ser capaces de obtener lo que necesitábamos, es reconocer que lo que vivimos, podría ser muy diferente y que muchas veces ni nos merecemos lo que tenemos entre manos. En este sentido la gratitud es una decisión consciente, demanda que podamos detenernos a pensar, a reconocer las bendiciones que tenemos en la vida, a imaginar como sería nuestra vida sin ellas.

¿Cuándo ha sido la última vez que diste las gracias sinceramente? ¿Puedes recordar cómo te sentiste?. Cada vez que damos las gracias, en esta forma no solo mejoramos nuestra salud mental sino la de las personas a las que agradecemos.

Piensa en practicar gratitud como un hábito, algo que haces cada día, hazla parte de tu rutina. Este es quizás uno de los hábitos más importantes que puedes desarrollar para mantener higiene mental. Sin duda que al leer este artículo ya has estado pensando en todas aquellas cosas por las cuales te sientes agradecido: familia, amigos, pareja, trabajo y tu perro. Ahora piensa en aquellas cosas que hoy diste por sentado y toma un tiempo para sentirte agradecido: el sol, la lluvia, el conductor del bus que te lleva al trabajo, la ropa que tienes puesta y ese delicioso cafecito colombiano que te tomaste a media mañana.

Asume el reto!, cuando termines de leer, toma tu celular y llama a esa persona que tienes en mente solamente para decirle: gracias por estar presente, gracias por ser parte de mi vida, no hables de nada más y luego cuelga, ¿cómo te sientes?

Como practicar gratitud:

  • Mantener un diario, anota aquellas cosas que durante el día te dieron felicidad, seguridad y confort
  • Dar las gracias cada mañana, o cada noche, separa un momento del día para sentir y expresar tu agradecimiento
  • Usa tu teléfono! Hoy en día hay apps, aún para practicar gratitud

1 Tesalonicenses 5:18

“dad gracias a Dios por todo; pues tal es la voluntad de Dios en Cristo Jesús respecto a vosotros.”