¿Quién no sintió dolor alguna vez?, y no porque lo hayan golpeado o herido fisicamente, hablo de ese dolor que va a mas allá de nuestra materia. Si, a eso me refiero al dolor del alma.

Normalmente los jóvenes tienen ese dolor con respecto al amor y no precisamente el amor de la familia; sino por ese “alguien” que no es ni tu familia, pero está muy ligado a tu vida.

Recuerdo que alguna vez un joven me contaba sobre eso.

El vivía feliz con ella; pero como todo mundo sabe los “príncipes y princesas azules” NO EXISTEN.
Así que empezaron los defectos tanto de ella como de él, y el amor eterno que se juraron frente a un altar empezó a volverse amor paciente y después pasó a ser impaciente.

Las cosas siguieron aumentando hasta que un día ella no pudo más y se fue; me contaba él que no la buscó, ya que no era la primera vez que terminaban su matrimonio; pero esta vez se fue donde ella sabía que no la iba a buscar (con la mamá).

Todos sabemos que cuando queremos huir de una realidad dura buscamos un lugar seguro, y que mejor lugar que la familia (si es que viviste bien).

Quisiera detenerme muy brevemente y decirle a los padres: “por favor ayuden a sus hijos e hijas, pero no eviten que asuman sus propias vidas”.

Recuerdo que este joven quedó casi muerto en vida, pero lo único que hizo durante ese primer día fue llorar y llorar.

Me relataba como volvía a leer las cartas y detallitos de amor que ella le regaló alguna vez, y como le dolía ver aquellas frases: “Siempre estaré a tu lado”, “Contigo soy muy feliz”, “Eres un regalo de Dios”, etc.

Algunos recomendarían no revivir esos recuerdos en momentos como este; pero si la persona amada no está, siempre se quiere saber qué es lo que me hizo amarla o amarlo tanto.

Yo no sé si a ti te ha pasado algo así o te está pasando en este preciso momento; pero primero quisiera recomendar que cuando vayan a terminar algo, háganlo sin ofender. Esto no es si eres o no cristian@, lo que busco es que seas human@.

Y si tú eres a quien dejaron; te recomiendo que sufras, porque sería injusto pedirte lo contrario.

Sufre, pero de acuerdo a las circunstancias y que ese sufrimiento no desvíe tu vida por un camino equivocado. No odies, pero si sabes que nunca volverá no sigas amando utópicamente.

Alguna vez me pasó eso a mí y lo único que me ayudo fue el amor de Dios; este amor se reflejaba en mi familia, amigos, etc.

Si crees que tu relación ya no tiene solución, busca ayuda; y si no se puede hacer nada evalúa lo más adecuado para ti, pero ten humanidad si vas a terminar una relación. Si terminaron contigo sufre lo necesario y busca el amor de Dios.

Algunos dicen hasta que la muerte nos separe, pero se separan en vida. Y los más valientes mueren juntos por ser felices en su relación.