Cada día que vivimos es una nueva oportunidad para soñar y para proponernos nuevos retos. En ocasiones, aunque el día se torne gris, es de valientes mirar hacia adelante, y confiar en que todo será mejor.

Esta fuerza esperanzadora que sólo viene de Dios, fue la que movió al Padre Rafael Garcia Herreros hace 30 años, a fundar la Emisora Minuto de Dios, quizá con recursos mínimos y con miles de obstáculos que amenazaban con hacer de este proyecto solamente una ilusión, pero él supo confiar y abandonarse en las manos de Dios.

A partir de ese momento, los sueños fueron creciendo y los retos aumentaron y poco a poco se fue consolidando “Una Emisora Católica para la Gloria de Jesucristo”, porque las obras cuando están construidas sobre la roca firme, Jesucristo, ningún viento las derrumba.

El sueño no se acabó con la puesta en marcha de la emisora, por el contrario, hoy después de 30 años vamos por sueños más grandes, porque es más grande la necesidad de llevar el evangelio a tantos hermanos que han perdido el norte de sus vidas. Es más grande el sueño, porque queremos a través de ésta bendita emisora, hacer que Jesús viva y reine en el corazón de los hermanos y aportar a la instauración del reino de Dios en la tierra.

Son 30 años de lucha, de sueños y de bendiciones, son 30 años en los que muchos valientes han puesto su granito de arena para seguir creciendo con esta obra de Dios. El Señor no abandona a los que en Él confían, por eso, en el marco de la celebración de los 30 años de la Emisora Minuto de Dios, queremos invitarlos a luchar por sus sueños, a poner cada proyecto el las manos del que todo lo puede, a tener esperanza y a saber que cuanto más grandes sean los sueños, más grandes los retos y más grandes los triunfos. Atrévanse a soñar y a luchar por por conseguirlos, a pesar de que a veces nos sintamos sin fuerzas y con el agua hasta el cuello, Jesús va a calmar la tormenta, como lo hizo con sus Apóstoles, devolviendoles la tranquilidad y la confianza para seguir adelante. (Mc. 4,35-40).