Me educaron con dos materias que son fundamentales: Cívica y Urbanidad. Ambas fueron borradas del pensum académico por la mala costumbre que tenemos de estar copiando modelos de otros países, cuyas idiosincrasias, culturas e historia, son bien diferentes a la nuestra.

Y ahora tenemos un país sin modales, sin respeto por el otro y que desconoce totalmente lo básico necesario para ser un país.

Después he sabido que la historia y la geografía de Colombia también salieron por chatarra, aunque están tratando de regresar la historia. Di clases a jóvenes que no sabían nada, pero nada, de la Costa Caribe y muy poco sobre su país.

De esa manera hemos eliminado también, costumbres y fechas que nos marcaron la vida y que hoy solo significan un maravilloso festivo; todo en búsqueda de la separación del Estado y la Iglesia, la libertad de cultos y la de no cultos.

Para colegios y universidades la Semana Santa es vacaciones toda la semana, para quienes trabajamos son 4 días libres que tomamos para ir a la playa, a bailar o sencillamente para hacer pereza y se ha borrado de un plumazo lo que significó el paso de Jesús por la tierra y su mensaje de amor y misericordia, fundamentales para la convivencia.

No estoy satanizando el derecho al descanso o al disfrute, y tampoco lo demás, pero si debemos conocer qué pasó en esos días que graciosamente nos dan o por qué nos lo dan.
Jesús dejó un mensaje que llevamos veintiún siglos enseñando sin haber sido capaces de entender o practicar del todo. No nos queda fácil seguir el camino que enseñó, ser tan coherentes, sabios, humildes, permanentes o misericordiosos.

No somos capaces de desprendernos del ego o de la capacidad de dar la mano al otro sin juzgarlo, no somos capaces de darnos, o dar con generosidad, no sabemos dejar la zona de confort por decisión. La debilidad y el miedo nos justifican para no seguir ese camino que es Jesús. Nos sigue quedando muy grande seguir sus huellas.

No nos dejemos derrotar, es mejor que se nos vaya la vida intentando ser mejores que no haber hecho nada para mejorar.