Abad y fundador (952-1027). Nace en el 952 cerca de Rávena. Hasta sus 20 años se dedicó a los placeres del mundo. Un día vive un experiencia que le marcó la vida, cuando vio que su padre acecinó a un pariente. Según la costumbre de la época, el delincuente debía ir un tiempo a un monasterio para expiar su pecado. Romualdo se ofrece a ir en lugar de su padre durante cuarenta días. Aquí madura su decisión de hacerse benedictino definitivamente.

Después de algunos años abandona el monasterio y se une a un ermitaño anciano. En el 978 viaja a los Pirineos, donde funda una comunidad de eremitas. Al volver a Italia es nombrado abad de san Apolinar por el emperador Otón II, pero al año siguiente renuncia al encargo.

Se enfoca hacia una experiencia de vida monástica, de contemplación y soledad. En 1012 llega a Camaldoli y funda la Orden de los camaldulences. Los monjes viven en celdas separadas en absoluto silencio y ayuno permanente.

Muere en Val di Castro, en el 1027. Su memoria se celebra el 19 de junio día de su fallecimiento.

Para tu vida

La oración es la manera de permanecer en constante relación con Dios. Existe varias maneras de orar entre las que se encuentra la oración en silencio. Dice la palabra de Dios: “Cuando vayas a orar, entra en tu cuarto y tu padre que te ve en lo secreto te escuchará” (Mt. 6,6). Es importante tener momentos de silencio para entrar en intimidad con Dios, de modo que nuestra relación con Él se de en un ambiente de oración profunda y así podamos contemplar sus maravillas y podamos descubrir su voluntad para nuestra vida.